Anormal de tiempo completo se presenta en entrevista de trabajo borracho y en bañador y se pega con su entrevistador. Todos quisiéramos ser como él, ¿no es cierto?
El meteorito está tardando en llegar y lo sabes.
Pero, ¿cómo de borracho tienes que ir a una entrevista de trabajo para que acabes haciendo una sesión de sparring en medio del local en el que se supone que querías trabajar? ¿Y ya de entrada te presentas en bañador para acabar de causar una impresión buenísima?
No sé. Algo me dice que si cumples alguna de estas tres condiciones no te van a dar el puesto de trabajo y mucho menos si cumples más de una:
-Presentarte en la entrevista borracho.
-Ir en bañador para causar una genial impresión.
-Empezar a pegarte con el que te va a entrevistar por cualquier motivo.

Esto ocurrió en un sitio indeterminado en el que parece ser que un gerente o trabajador de ese McDonald’s recibió a un posible candidato para una vacante que iba como una cuba y acabaron a torta limpia en la mismísima puerta. Mejor dicho: acabaron rodando por el suelo en una melee que básicamente consistía en una pelea de grappling. Se ve que los dos contendientes tenían cierta práctica porque la competencia estuvo muy dura hasta que el entrevistador consiguió que él potencial entrevistado quedase dominado en una posición de cien kilos, a la cual evolucionó desde una guardia inicial en la cual le atrapó el cuello al borracho.
Antes de llegar a ese final hay que decir que el borracho tuvo mucha habilidad persistiendo en una entrada que finalmente culminó en un derribo muy efectivo contra el duro suelo que en poco se parece al de un tatami. Así se cumplía esa máxima científica de toda la vida de que si me das un punto de apoyo podré mover el mundo.
Con razón me decía un amigo eslovaco que en República Checa estaban pagando más a la gente que podía ir a trabajar en estado de sobriedad. Pero, ¿qué tendrá esta gente en la cabeza para actuar así? ¿Es que no saben que la bebida es el peor camino posible?
No ha trascendido el motivo de la pelea, pero estaremos atentos, porque realmente es una situación que nos pide un contexto sí o sí. Mi primera tesis es que este individuo se presentó por allí borracho y engañador y ya de entrada pues le dijeron que podía volver a su casa que no le iban a contratar. Y como es lógico él no aceptó esa negativa y se puso a montar una pelea ante una situación que él consideraba injusta.
Otra cosa que queda clara del vídeo es que la gente cada vez más tiene nociones de lucha y en concreto de suelo y de proyecciones y wrestling y todo esto. Porque cada vez son más frecuentes los vídeos en los que las tortas segovianas de toda la vida de borrachos han dado paso a una técnica cada vez más fina que seguramente viene de ese auge brutal que están teniendo los gimnasios de artes marciales y deportes de contacto por todo el mundo.




























