¿A quién se le ocurre estas ideas de bombero y, sobre todo, quiénes son los que permiten que se lleven a cabo semejantes atrocidades contra el paisaje y los vecinos o, tan siquiera, lleguen a plantearse seriamente? Vecinos del municipio de Ruesga han pedido al Gobierno de Cantabria que no conceda las autorizaciones necesarias para desarrollar los proyectos de almacenamiento energético BESS previstos en Fuente las Varas y el polígono eólico Sierra de Sel. Su principal argumento es el posible impacto que estas actuaciones pueden generar sobre el patrimonio kárstico y el sistema subterráneo de la zona.

Podríamos cargarnos miles de historias de los antepasados por descubrir, de los animales con los que convivían o de los propios orígenes de la Península Ibérica, pues las grandes corrientes de agua que recorrieron en su día este subsuelo tan rico sugieren una importancia capital de la comarca en la conformación actual de nuestro territorio.
En la foto: un cráneo destrozado en una de tantas batallas prehistóricas como las que tuvieron lugar por aquí, en este entorno tan disputado de cuevas y ríos, hace miles de años.
No se conforman con haberse cargado la Cueva prehistórica de El Juyo en 2021 y quieren nuevos desastres
¿Estamos ante una reedición más completa y consciente de la auténtica aberración que causaron en El Juyo, con la destrucción completa de uno de los yacimientos prehistóricos más importantes del mundo? Como en ese caso tan triste, así como censurado, los zoquetes de políticos regionales que tenemos están involucrados desde un principio.
Éste es el despropósito que quieren hacer en la entrada al polje de Matienzo, el más grande de Europa Occidental: un karst con cantidad de cuevas y aguas subterráneas cuyos posibles daños a recibir nadie ha evaluado, en sus más que probables consecuencias. Y los siempre presuntos corruptos e impunes manazas del Gobierno de Cantabria serán los responsables de lo que pueda ocurrir con estos dos proyectos de baterías de almacenamiento de energía.

Instalaciones industriales masivas, de desconocido alcance para la naturaleza y los vecinos, para el propio subsuelo tan rico de la zona, que además pretenden construir junto a viviendas. Todo esto es lo que quieren hacer en la entrada al valle de Ruesga y a la Junta de Voto, sin estudios de impacto ambiental ni ruidos, contaminación de acuíferos, riesgos de incendios, etc.

Nuestro presente y pasado en peligro: el caso de nuestro milpiés cántabro, completamente único en su género
Tampoco hace falta ser muy listo para darse cuenta de que hay mucho en juego. Aparte del exuberante paisaje natural, tan rico en todo lo que podemos desear de nuestra tierra, no hace falta más que darse una vuelta por nuestro Museo Arqueológico regional (uno de los más imprescindibles del mundo por varios motivos) para caer en la cuenta de que el Alto Asón es muy rico en yacimientos de todo tipo. Un pasado y un patrimonio de toda la Humanidad que están en peligro por los delincuentes saqueadores de todo tipo de restos y también por este tipo de ideas de bombero de última hora. ¿Por qué no se dedican a proteger lo que es de todos, como promete tanto su falsa Agenda 2030?
Inclusive hay especies animales únicas en el mundo, como este auténtico milpiés cántabro, completamente único en su género, que habita en una parte concreta de las profundidades del subsuelo de esta comarca del Alto Asón. ¿Vamos a poner en peligro la supervivencia de yacimientos históricos tan especiales como éstos y colonias de seres vivos aún no estudiadas en condiciones?

La petición se ha hecho pública coincidiendo con la celebración, el próximo 13 de septiembre, del Día Internacional de las Cuevas y el Karst, una jornada impulsada por la UNESCO para poner el foco en la importancia de estos espacios. Los residentes consideran que el entorno de Ruesga merece un nivel especialmente elevado de protección debido al valor de sus cuevas, cavidades y formaciones kársticas, que atraen cada año a especialistas y grupos de espeleología procedentes de distintos lugares del mundo. Es que es un auténtico disparate. Esperemos que gente más inteligente y con más escrúpulos de nuestra tierra y de otros lugares pongan en su sitio a estos huevones antes de que empiecen siquiera a rascar el terreno y producir otro desastre como el de la Cueva del Juyo, que son capaces.

Preocupación por el impacto de los proyectos energéticos sobre el subsuelo de Matienzo
En su posicionamiento, los vecinos centran buena parte de sus críticas en los tres grandes proyectos energéticos planteados sobre terrenos de naturaleza kárstica. Reclaman que antes de autorizar cualquier actuación se valore de forma exhaustiva la posible afección tanto al paisaje exterior como a las redes de cavidades, acuíferos y cursos de agua subterráneos que caracterizan este tipo de territorios. La preocupación alcanza especialmente a las dos instalaciones de almacenamiento mediante baterías proyectadas en el entorno de Fuente las Varas. En el caso de BESS Cantabria 1, el procedimiento se encuentra actualmente en fase de información pública, periodo durante el cual se pueden presentar alegaciones dentro del plazo establecido desde su publicación en el Boletín Oficial de Cantabria.

En esta zona se han encontrado restos humanos y animales, así como formaciones geológicas, del máximo interés internacional. ¿De verdad que no hay otro sitio mejor para ir a poner estas instalaciones? Parece mentira que sean los profetas de la maldita agenda verde los que se dedican a proyectar semejantes barbaridades en cualquier lugar.
Respecto al proyecto BESS Solórzano, los vecinos hacen referencia a las alegaciones presentadas por el Matienzo Caves Project y sostienen que los estudios realizados hasta ahora no habrían identificado suficientemente las posibles consecuencias sobre el subsuelo. Según explican, la subestación y la instalación de baterías se situarían sobre cavidades pertenecientes al sistema de Cuatro Valles, mientras que las aguas subterráneas de este entorno tendrían conexión con Los Boyones, instalación vinculada a la ETAP Alto de la Cruz.

Las cuevas y el agua subterránea, entre las principales preocupaciones
Para los residentes, una de las principales incógnitas es determinar de qué manera las obras podrían modificar el funcionamiento natural del sistema subterráneo. En un territorio kárstico, las aguas superficiales y subterráneas mantienen una relación especialmente estrecha con las fracturas, cavidades y materiales que conforman el terreno, por lo que cualquier alteración del suelo puede tener consecuencias que no siempre resultan visibles desde el exterior. A ello se suma la proximidad del poljé de Matienzo, situado al sur de las áreas donde se plantean algunos de estos proyectos y reconocido como Lugar de Interés Geológico con el número 59001. Los vecinos consideran que la relevancia geológica de este espacio debe ser tenida en cuenta a la hora de valorar la compatibilidad de nuevas infraestructuras energéticas de gran escala.
La UNESCO destaca precisamente el valor de los paisajes kársticos por los procesos geológicos que los han formado durante miles de años y por la biodiversidad, los registros geológicos y las evidencias relacionadas con la Historia humana que pueden conservar sus sistemas subterráneos.
Algunos de los mayores tesoros geológicos a nivel mundial se encuentran en esta zona privilegiada, en el sentido de las formaciones rocosas y del subsuelo, que han permitido la persistencia aquí de toda una variedad de seres vivos.

Críticas al impacto del parque eólico Sierra de Sel
Las objeciones vecinales no se limitan a las plantas de baterías. También cuestionan las consecuencias que podría tener la construcción del polígono eólico Sierra de Sel sobre el exokarst de zonas como el Picón Rubrillo y la propia Sierra de Sel.

Esta zona es turística, es reserva natural y geológica y es, sobre todo, un territorio virgen aún para muchos estudios que podrían permitirnos conocer mejor los orígenes de especies, culturas humanas y hasta de los propios países que conocemos hoy, si atendemos a las conclusiones a las que se llega con los estudios de tantos científicos que han estudiado por generaciones el subsuelo de nuestra hermosa comarca del Alto Asón.
Los residentes advierten de que la ejecución de un proyecto de estas características requiere actuaciones sobre el terreno que pueden modificar de forma permanente su configuración. Entre las intervenciones previstas se encuentran la ampliación de caminos, movimientos de tierras, nivelaciones y creación de plataformas destinadas a las instalaciones. A juicio de los vecinos, estas operaciones pueden afectar directamente a elementos característicos del paisaje kárstico, entre ellos las dolinas y los lapiaces. También sostienen que los movimientos de tierras podrían modificar los sistemas naturales de drenaje y generar alteraciones tanto en la superficie como en las zonas subterráneas.

Piden máxima protección para el patrimonio kárstico
Otro de los aspectos que preocupa a los vecinos es el posible efecto de las obras sobre los ecosistemas asociados a las cuevas. Señalan que el arrastre de sedimentos y la eventual contaminación derivada de las actividades de construcción podrían repercutir sobre una fauna subterránea especialmente adaptada a estos ambientes. Con todos estos argumentos, los residentes consideran que la protección del patrimonio kárstico de Ruesga debe ocupar un lugar prioritario en la evaluación de los proyectos. Por ello, reclaman al Ejecutivo cántabro que estudie las posibles afecciones con especial profundidad antes de adoptar una decisión definitiva.

La petición final pasa por rechazar las autorizaciones correspondientes a BESS Cantabria 1, BESS Solórzano y el polígono eólico Sierra de Sel, al considerar que su ejecución podría comprometer elementos geológicos y subterráneos de difícil o imposible recuperación. Los vecinos han advertido además de que, si finalmente se autorizan las actuaciones en estas zonas, atribuirán al Gobierno de Cantabria la responsabilidad política y administrativa por las consecuencias que pudieran producirse sobre este patrimonio natural. Pero la pregunta es: ¿pueden los miembros del cortijo autonómico sentirse alguna vez responsables de alguna cosa? Yo lo dudo.



























