Basura, abandono y vandalismo en los polígonos de Madrid y toda España: eso es lo que veremos si nos acercamos a cualquiera de estas instalaciones industriales. En este periódico que nos hemos hecho eco muchas veces del lamentable estado generada en que se encuentran muchos polígonos españoles por toda nuestra geografía. Realmente es una situación que nos une mucho como país él mostrar un aspecto completamente descuidado y vandalizado y cutre de unos espacios productivos tan importantes para la economía nacional. La verdad es que el Estado en general de estos polígonos no representa el esfuerzo y la profesionalidad de tantísimos cientos de miles de trabajadores que se desempeñan cada día en estas instalaciones que por abandono pueden ser hasta peligrosas.
En el caso del polígono de Valdemoro no hay nada nuevo bajo el sol en lo que respecta a lo que es esta constante a nivel nacional y a esto se suma que también ha afectado el vandalismo y discriminalidad de las bandas del robo de cobre hasta el extremo de que en esta localidad hace años que no tenemos fiestas del pueblo porque los feriantes no tienen puntos de luz a los que engancharse debido a estas actividades ilícitas que están tan de moda desde hace demasiado tiempo. Los castigos ejemplares que faltan animan a muchos desgraciados a lanzarse a estos saqueos que quedan en su gran mayoría impunes y que provocan daños multimillonarios y afectan a miles de empresas y currantes por toda España.
Las bandas que asaltan las naves industriales y el cableado y todo lo que pillan por el camino están en su paraíso ideal. Los abandonados polígonos industriales españoles ofrecen un botín rentable con escasos riesgos para ellos. Falta seguridad y falta contundencia judicial y también y sobre todo falta un mantenimiento que se echa en falta a cada paso que podemos dar por polígonos industriales que a veces parece que están desiertos porque en todo caso nadie se preocupa por ellos ni lo más mínimo. Como he dicho, es un paisaje industrial decadente que se repite tanto en el Norte como en Madrid o en Cataluña o en cualquier lugar de nuestra geografía.
Los baches están por todas partes y a veces son auténticos pozos sin fondo. La vegetación crece por todas partes sin que nadie la contenga ni la cuide y a cada paso nos vamos encontrando farolas arrancadas o tumbadas y alcantarillado que falta o los típicos cajones de la electricidad que han sido completamente arrasados por los delincuentes. Es un entorno tan descuidado que ya es peligroso para cualquiera que pase por aquí y es una pena porque estamos hablando de un entorno económico tan importante para nuestro desarrollo social. Qué sería de nuestro país sin los polígonos y la enorme cantidad de empresas que se asientan en ellos? Son temas que no parecen de importar demasiado a determinadas figuras decorativas que tenemos en la falsa politiquería y que se caracterizan por no haber trabajado nunca Zapatero, Abascal, Pablo Iglesias y tantos otros personajes que nunca han conocido un horario de trabajo y unos objetivos laborales en una empresa de verdad. Para este tipo de personas, hablar de los polígonos y de los problemas reales de las empresas y los currantes es como contarles la historia del Señor de los Anillos.
Y es una pena también porque se ve que muchos empresarios han puesto verdadero interés en mostrar una imagen de su empresa que intentan transmitir con naves que son hasta futuristas y muy bien cuidadas, pero que al fin son como Oasis de buena presencia en medio de un auténtico vertedero industrial. Da la impresión de que va a aparecer Robocop en cualquier momento en un Detroit futuro completamente decadente, con las mismas altas tasas de contaminación y abandono y delincuencia que podamos ver en la película.



























