
Estamos ante la crónica de una chapuza criminal anunciada: la pasarela de la costa de Santander.
Algo me dice que en la Policía Local de Santander, y en el Ayuntamiento mismo, a más de uno se le ha encogido mucho más que el corazón cuando se han enterado de que una pasarela que por supuesto que tenían que haber revisado ellos se había ido al garete llevándose por delante las vidas de varios jóvenes. De poco sirve el estar echando balones fuera ahora: si la Demarcación de Costas o cualquier otro organismo tiene competencias o incompetencias en este asunto, al final, eso da igual: los primeros que tienen que revisar todo eso y además están involucrados en la historia hasta el fondo y en todo el recorrido de más de 20 años de esta historia son los propios gestores del Ayuntamiento de Santander. A mí no me vale eso de que la no terminación de las obras les exime de cualquier mantenimiento: a Hormaechea no le hubiera temblado el pulso ni un minuto a la hora de doblegar a cualquier mindundi que se le hubiera puesto por delante en su jurisdicción y hubiera conseguido desbloquear este asunto de alguna manera:
–Se termina la obra y se legaliza por parte de Costas, Gobierno (de Cantabria) y Ayuntamiento y se mantiene periódicamente.
–Se determina que la obra es ilegal, por ser perjudicial para el entorno y los usuarios, y se retira y se deja todo como estaba.
En cualquiera de los dos casos, si se hubiera hecho ALGO por parte de estos impresentables corruptos e inútiles, y no creo que haga falta ser una lumbrera para concluir esto, nadie se hubiera matado.
Pero esta débil y torpe alcaldesa no hace otra cosa que equivocarse constantemente y no hacer nada más que posar para las fotos luego buscar culpables para no asumir su propia parte en la culpabilidad. ¡Otra torpeza! Tú eres la primera que con tu Consistorio os teníais que haber puesto los pantalones y haber desbloqueado esta situación tan peligrosa y falta de ninguna lógica posible. Y lo hago extensivo al resto de potenciales homicidas por acción y omisión de esas otras dos instituciones, que son tan irresponsables como los del Ayuntamiento de Santander. Igual da.

Carrera ilegales por el centro de Santander y el homicidio de Bret Elorza

En realidad, llueve sobre mojado. Como muchos recordaréis, el joven Bret Elorza fue asesinado brutalmente con un coche en medio de una carrera ilegal por el centro de Santander. Una circunstancia que se da con frecuencia debido a la inoperante política de seguridad del Ayuntamiento de Santander, que como hemos visto ahora se manifiesta en todas sus posibles vertientes: te pueden matar con un coche o con una pasarela sin mantenimiento en cualquier momento.
Los imbéciles que nos ponen en peligro a todos están por todas partes, evidentemente, pero lo que no podemos soportar de ninguna manera es que ese tipo de irresponsables sin cerebro estén también en las instituciones y a los mandos de la nave.
En la foto: otro aprendiz de Toretto después de arrasar un apeadero de autobús en Santander.

Volvemos a la pasarela maldita y la masacre provocada por los imbéciles que gestionan nuestros caminos y viales. La llamada al 112 de una persona anciana que alertaba de la situación fue ignorada y además de forma repetida. Porque esta gente tan imbécil que se dedica a organizar nuestra seguridad pública en todos los aspectos se equivocan bastante y eso trae como resultado la muerte de muchísimas personas cada año. Y no olvidemos que hace no tanto, sin ir más lejos, el veinteañero Bret Elorza fue asesinado brutalmente con un coche en medio de una carrera ilegal por el centro de Santander que terminó de esa manera.

Nadie se enteró de nada hasta que un cadáver apareció flotando boca abajo en las aguas
Como pasó con uno de los personajes de la novela de Diez negritos, en la famosa isla maldita en la que ocurre toda la historia, nadie se enteró de nada hasta que un cadáver apareció flotando boca abajo en las aguas. Porque la incompetencia de los inútiles enchufados que rigen nuestros destinos por desgracia se cobra vidas. ¡Y solamente faltaba que se tenga que arrepentir de no haber insistido más el pobre jubilado que llamó al 112 para avisar de que la pasarela de Santander estaba a punto de romperse!
Los que tienen que tirarse de los pelos y en primer lugar irse fuera de cualquier organismo público son los ineptos criminales que dejaron de atender semejantes avisos durante muchos años e incluso en las horas previas a que ocurriera la masacre.

Como en Crónica de una muerte anunciada, la tragedia fue avisada de forma patética y surrealista. Esta cutre y abandonada pasarela fue objeto de repetidas quejas vecinales que se trasladaron a la prensa local, pero insistimos en que los imbéciles que se tienen que ocupar de estas cosas últimamente no están a la altura del desafío que supone el mantenimiento corriente de estas cosas.
Y por supuesto que no faltan, como siempre, los idiotas que están dispuestos a defender hasta el último momento a cualquier tuercebotas político que se ponga por delante y empezando por la propia alcaldesa de Santander, que está batiendo todos los récords municipales de ser una auténtica inútil. Pero es que España es el país con más idiotas y esclavos por metro cuadrado. Es imposible encontrar otra nación con mayor proporción de gente rastrera y dispuesta a ser violada cada día por el primer zopenco que llegue a liderar la tribu. El último ejemplo patente lo tenemos en la maldita pasarela de Santander.

He visto por ahí comentarios debatiendo que mejor acero y hormigón que madera y, entonces, creo seguimos sin aprender nada. Ése no es el debate de fondo. Ni madera ni acero ni hormigón: una senda peatonal respetando la orografía del terreno con las desviaciones necesarias para evitar riesgos y señalizada, avisando de que se entra en una senda de gran belleza, pero extremadamente peligrosa, y nada más. Porque lo demás es retar a la naturaleza. La Costa Quebrada no necesita pasarelas. Si a eso añadimos la dejadez institucional, error tras error, llegamos a esta tragedia. Los hechos, desgraciadamente, sólo pueden dar la razón a los ecologistas y vecinos de la zona que rechazaron el proyecto desde el principio, conocedores de la bravura del mar y la peligrosidad de la zona. Y ahora ya es demasiado tarde para estos jóvenes y sus familiares. Esperemos que se depuren responsabilidades.

Las excusas de la alcaldesa de Santander y otros políticos baten sus propios récords de demagogia
«Debemos dar datos certeros y ponernos en el caso de los familiares y de las víctimas. Estamos hablando de seres humanos y vidas. Por favor, que la política no manche el objetivo principal, que es poder recuperar a los supervivientes, si los hay, y poder atender a las familias (de las víctimas)».
Claro que nos ponemos en el caso de las víctimas y sus familias. Por eso el pueblo de Santander se ha unido por una vez para manifestar su indignación ante semejante falta de sentido común y luego, encima de todo, sale esta pájara a decirnos a los demás que no manchemos nada. Increíble.
“Hay una búsqueda muy activa y por mi parte todos los dispositivos están activos y activados a tope para que se pueda encontrar cuanto antes. Continuamos con las labores de rescate y hoy hay más efectivos que ayer. Se ha incorporado un dron subacuático y estamos trabajando más de 70 personas en la zona«, ha detallado la regidora, como si de verdad ella trabajase en nada de esto. Y ha añadido que sólo de Policía Local «hay más de veinte agentes».
¡A buenas horas van los 20 agentes! Con que hubiera ido uno solo, unas horas antes, tal vez no estaríamos hablando de nada de esto.

Cuando aportemos los documentos de estos 20 años sabremos perfectamente de quién es cada responsabilidad
Gema Igual ha insistido en que la clave estará en la documentación de las últimas dos décadas, pero algo me dice que a lo mejor se tardan años en que se pongan de acuerdo en lo evidente: todas las instituciones comentadas son culpables.
«Es una obra que tiene un inicio hace más de 20 años y ahora mismo no tenemos esa documentación para hablar con rigor. Cuando aportemos los documentos de estos 20 años sabremos perfectamente de quién es cada responsabilidad«, ha explicado.

¡Pues si tienes que trabajar en algo ahora mismo, pedazo de alcaldesa, a lo mejor es en intentar aclarar estas cosas cuanto antes, que tú no eres bombera! Mejor ve al Ayuntamiento con tu gente y buscad la documentación necesaria, que debería haber responsabilidades políticas antes incluso que las judiciales.
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha pedido prudencia y ha afirmado que «intentar encontrar responsables cuando no sabes cuál es la causa es bastante complicado». Ha subrayado que la seguridad ciudadana es una tarea que se debe abordar de forma conjunta entre las instituciones, sí, claro, pero eso ya lo hemos visto.
«La responsabilidad frente a la seguridad del conjunto de los ciudadanos corresponde al conjunto de las administraciones y tengan ustedes seguro de que ninguna de las tres administraciones elude las suyas«, ha manifestado Morán.
La cronología del accidente de la pasarela de la costa de Santander
Aquí tenéis una cronología clara de todos los momentos en los que, según los datos del texto, se pudo evitar la tragedia de la pasarela de El Bocal en Santander. Está ordenada para ver cada oportunidad perdida de actuar antes del colapso.
Cronología de oportunidades para evitar el derrumbe de la pasarela de Santander.
6 de abril de 2004 — Compromiso de mantenimiento del Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Santander firmó un documento oficial tras el proyecto de la senda peatonal entre el Faro de Cabo Mayor y la Virgen del Mar. En ese documento el consistorio se comprometía explícitamente a hacerse cargo del mantenimiento de la infraestructura una vez terminadas las obras. Esto supone el primer punto clave porque quedaba establecida una responsabilidad directa de conservación y supervisión. Si ese compromiso se hubiera cumplido, mediante revisiones periódicas, el deterioro estructural de la pasarela podría haberse sobrellevado con años de antelación, pero estos lumbreras municipales se acogen a que la obra jamás fue entregada como tal. ¡Y se quedan tan panchos!
2004-2014 — Advertencias continuas de vecinos y usuarios
Durante aproximadamente una década, los vecinos denunciaron la peligrosidad de la zona y del diseño de la pasarela, construida sobre rocas, cuando tradicionalmente los pescadores transitaban por caminos más seguros. Las críticas no sólo señalaban la peligrosidad natural del lugar, sino que cuestionaban la necesidad misma de la estructura. Estas advertencias tempranas representaban una señal clara para revisar o replantear el proyecto.
Marzo de 2014 — Construcción de la pasarela en el nuevo proyecto
La Demarcación de Costas impulsó un proyecto de adecuación de la zona con un presupuesto de un millón de euros. Dentro de esa modificación del recorrido original se instaló la pasarela que posteriormente se derrumbó. En ese momento ya existía oposición vecinal por motivos ambientales y de seguridad, lo que convertía esta fase en otra oportunidad para reconsiderar el diseño o introducir mejoras estructurales.
Finales de 2014 — Paralización de las obras por protestas
Las protestas ciudadanas lograron detener el proyecto siete meses después de iniciarse. La Asamblea de la Sendera Costera denunciaba impactos ambientales y riesgos de seguridad. La paralización evidenciaba que existía un debate público abierto sobre la seguridad de las estructuras, lo que habría permitido revisar el diseño técnico antes de su finalización.
2016 — Documento que advierte por escrito de la peligrosidad
Dos años después de las protestas se redactó un nuevo documento aceptado por el Ministerio. En él se recogía la petición de retirar miradores y pasarelas porque se consideraban: inadecuadas para el tránsito peatonal situadas sobre grietas del terreno Este documento constituye uno de los avisos más claros y formales, ya que la peligrosidad del itinerario quedó registrada por escrito. Sin embargo, la retirada nunca se ejecutó.
31 de octubre de 2019 — Moción municipal aprobada por unanimidad
En un pleno del Ayuntamiento se aprobó una moción relacionada con la costa norte en la que se reconocía que el Consistorio tenía capacidad para actuar sobre esas infraestructuras. Además, el debate reflejaba las protestas vecinales contra las estructuras diseñadas por el Ministerio. Esta moción representaba otra ocasión para intervenir en el mantenimiento o retirada de elementos peligrosos.
2019-2026 — Deterioro progresivo denunciado por vecinos
Durante los últimos años se alertó reiteradamente del mal estado de la pasarela, en particular del deterioro de los clavos que sujetaban la estructura, afectados por la exposición constante al mar y al viento. Estas advertencias indicaban un problema de mantenimiento estructural evidente, que podría haberse detectado mediante inspecciones técnicas periódicas.

Un vecino llamado Fernando llamó al 112 el día antes
Día anterior a la tragedia — Aviso al 112: Un vecino llamado Fernando llamó al 112 alertando de que la estructura estaba en mal estado y advirtió que si pasaban muchas personas podía hundirse.
El servicio de emergencias comunicó el aviso a la Policía Local, pero la estructura no fue cerrada antes de que ocurriera el colapso. Ni siquiera consta que a nadie le importase el tema ni lo más mínimo.
Conclusión: La tragedia no fue un hecho repentino ni imprevisible. Según los datos disponibles, existieron múltiples momentos durante más de veinte años en los que se pudo actuar: compromiso de mantenimiento en 2004, denuncias vecinales durante años, protestas durante la construcción en 2014, advertencias técnicas en 2016, moción municipal en 2019, alertas sobre deterioro estructural posteriores aviso al 112, el día previo al colapso.
La acumulación de estas advertencias apunta a un problema prolongado de falta de mantenimiento, coordinación administrativa y respuesta institucional. Todo esto deja las responsabilidades mucho más claras: Ayuntamiento, Costas y Gobierno regional son culpables. Y no olvidemos que éstos últimos son los que presuntamente no estaban implicados en la masiva red de robo sistemático en Obras Públicas.
Agentes de la Policía Local de Santander recogieron el aviso del 112 sobre la pasarela en Santander
Para los que dicen que no hay que buscar responsabilidades ahora que lo que tenemos que hacer es seguir llorando víctimas mientras los verdaderos culpables de lo que ha sucedido se van de rositas que intentan que nos olvidemos de todo. Este periódico ha podido saber que se le está tomando declaración a determinados agentes de la Policía Local de Santander que recogieron el aviso del 112 sobre la pasarela en Santander que estaba a punto de romperse. El asunto es grave porque esas llamadas constan y no hay manera de negarlo todo, como harían si pudieran los verdaderos responsables de esta tragedia. Es su estilo y es lo que hemos visto que les caracteriza. Como es lógico, al tratarse de una cadena jerarquizada ha tenido que llegar un momento en el que dicha cadena se ha roto y hubo alguien que tomó la decisión de no hacer nada al respecto. una situación que puede parecer surrealista para mucha gente, pero en mi caso yo estoy más que acostumbrado a avisar a la policía en muchísimas ocasiones y en concreto a la Policía Municipal de Santander y no recibir respuestas satisfactorias. Ni siquiera cuando en realidad no es un tema tuyo y llamas para echar una mano: la excusa de que no tienen efectivos les debe parecer muy bien a los jefes de estas personas, pero evidentemente no creo que sea satisfactoria para quienes han perdido seres queridos en la situación actual.

Ha tenido que haber alguien en la Policía Local de Santander que ha decidido que el aviso no era importante
Ha tenido que haber alguien en la Policía Local de Santander que ha decidido que el aviso no era importante y no se ha pasado la nota a los superiores o tal vez dichos superiores son los que han considerado que no era un tema que iba con ellos. La excusa de que esta pasarela era responsabilidad de Demarcación de Costas no sirve cuando el Ayuntamiento tiene competencias de sobra y responsabilidad para actuar cuando la vida de los ciudadanos corre peligro. Las distintas competencias o responsabilidades de cada uno son asuntos de ellos a posteriori y cuando ya ha pasado el peligro. Estamos hablando de situaciones que en realidad no interesan a los ciudadanos cuando lo que nos interesa a nosotros es que no se mate nadie y que vengan a ayudarnos. Y si es una falsa alarma pues no creo que el poli que viene a hacer la inspección o mejor dicho el que coge el aviso tenga que pagar la gasolina del coche policial. Y llueve sobre mojado y nos encontramos con los mismos denominadores en común de siempre. Un ayuntamiento y una alcaldesa que no ha sabido gestionar la limpieza ni tampoco la seguridad en tantos años de fracasos reiterados con sus consiguientes oleadas de excusas.
El Ayuntamiento de Santander sólo sirve para recaudar
Todavía recuerdo cuando hace muchos años escribía esta alcaldesa en su propia página web que la ciudad estaría limpia para 2024, muchos años después de hacer esa publicación, pero estamos en 2026 y está todo más sucio que nunca. Y lo que es el colmo es que no sepa ni siquiera gobernar a la policía local cuando es algo tan básico y un servicio que todos los ciudadanos necesitamos. Al final a la impresión de que el objetivo recaudatorio es lo único que mueve a estas personas que dirigen la corporación municipal y de hecho puedo dar fe de que no se les escapa a nadie sin pagar en tiempo y forma porque te meten recargos del 20% en cuanto te descuidas siguiendo unas tácticas usureras y traicioneras de auténticos sinvergüenzas. Y uno se pregunta dónde va a parar tanto dinero cuando luego no pueden hacer que ni siquiera algo tan básico como el mantenimiento de unas pasarelas que en realidad no tienen ni que estar ahí no se lleva a cabo. Este periódico tiene mucho de Santander y yo soy de Santander y soy el alma mater de este proyecto en el que invito a todo el mundo a contar lo que le dé la gana. Luego con más razón creo que hay que hablar de cosas que son tan locales y tan graves como éstas: no podemos permitir que los inútiles gestores del Ayuntamiento de Santander sigan matando a la gente con su inexistente labor de revisión y mantenimiento de sus propios caminos. Algo tan básico como eso. Y ni siquiera atienden algo tan urgente como las llamadas en las que se insiste en que algo tan peligroso como esa estructura está a punto de irse abajo.
Cuando un funcionario se equivoca, alguien se muere
Decía Aldo Rico, veterano de la Guerra de las Malvinas y destacado cargo político en Argentina, que cuando un funcionario se equivoca, alguien se muere. Una máxima que se cumple al pie de la letra en el caso de esta incomprensible cadena de incompetencias varias y desastres combinados que han terminado en un auténtico desastre que se ha llevado por delante las vidas de tantos jóvenes en lo mejor de su mocedad. La tercera inmunización de España ha llegado a tal extremo que ya no puedes moverte por ninguna parte sin miedo de que descarrile el tren o se caiga la pasarela o pase cualquier cosa y todo ello mientras los mismos culpables de todo eso se dedican a aleccionarnos cada día sobre cómo tenemos que vivir. Y hay un detalle que no tiene que pasar desapercibido en todas estas situaciones.
Pagamos más impuestos que nunca en la historia mientras crece el descontento de los ciudadanos en cuanto a la gestión de absolutamente todo. Tal vez nunca en la historia de España ha habido tanto acuerdo popular en el fondo de una cuestión como es la elevada corrupción y la insignificante responsabilidad de estos irresponsables terroristas que nos mantienen en un sin vivir mientras nos saquean para asegurarnos unos servicios públicos que es mejor no tener. Porque si vamos a matarnos por el camino a lo mejor es mejor no tener trenes ni puentes ni nada y volver a la Edad de Piedra.

Un señor de la zona avisó al 112 del grave estado de la pasarela y fue ignorado por la Policía del Ayuntamiento de Santander
A sus 73 años, Fernando Cabellos, vecino de Monte “de toda la vida”, conoce muy bien el entorno del litoral de El Bocal, el lugar donde el martes se produjo el derrumbe de una pasarela que dejó un balance trágico: cinco estudiantes de Formación Profesional fallecidos, una joven herida que continúa hospitalizada y otra persona que sigue desaparecida.
Los fallecidos por la caída de la pasarela de El Bocal son jóvenes procedentes de Cantabria, Bizkaia, Álava y Almería, mientras que la joven desaparecida es de Guadalajara.
Como parte de su rutina diaria desde que se jubiló, hace más de diez años, Fernando suele pasear por esa zona cada mañana entre las 10.30 y las 11.00. El lunes, durante su recorrido habitual, pasó por el lugar donde se encontraba la pasarela y percibió algo que le llamó la atención: la estructura se movía de forma evidente. “Yo no llevo teléfono nunca. Fui para casa y dije: Voy a llamar porque si pasan muchas personas, con el peso, se va a hundir. Llamé al 112 hacia la una de la tarde”, explica.
En conversación cerca del lugar donde ocurrió la tragedia, el vecino relata que “la chica” que atendió su llamada en el 112 le pidió más detalles sobre la ubicación exacta y sobre la estructura. Él le respondió que se trataba de “un puente que hay en dirección hacia Cueto que es el único que hay”. Por esto dijo que resultaba fácil identificarlo.
El héroe: si he llamado y no han venido, para qué…
Cabellos afirma además que, según le han confirmado agentes de la Policía Local que contactaron posteriormente con él para verificar su identidad, existen dos llamadas suyas registradas en el sistema del teléfono de emergencias 112 Cantabria.
Tanto Fernando como otra vecina del barrio recuerdan que, antes de que se instalara la pasarela, el paso habitual por esa zona discurría por un prado situado algo más alejado de los acantilados. “Por la zona de las rocas solo iban los pescadores, la gente que iba a pescar. Lo que no entiendo es por qué se han hecho todas estas cosas y luego no se mantienen”, comentan con preocupación.
El mismo martes, Cabellos volvió a realizar su paseo cotidiano por la zona. Esta vez lo hizo con la intención de comprobar si, tras la llamada que había realizado el día anterior al 112, se había llevado a cabo alguna actuación. Sin embargo, al llegar comprobó que nada había cambiado. Según explica, “el puente seguía igual”.
“Es una pena. No he podido dormir en toda la noche: pensando que podía haber vuelto a llamar, insistir más, y no lo hice. Pero pensé: Si he llamado y no han venido, para qué…”, concluye, visiblemente afectado por el desenlace de los acontecimientos.
Los buscadores de iluminatis sospechan de algunos factores extraños del asunto

Visto lo visto con desgracias anteriores, caracterizadas por el involucramiento de los poderes públicos, no han faltado quienes han querido ver más allá de negligencias absurdas y corrupción. El martes en que ocurrió lo de la pasarela no solamente es que había «luna de sangre» (propia de sacrificios paganos de estos seres de la oscuridad), sino que también se conmemoraba el martirio de San Emeterio y San Celedonio: los santos patronos de Santander que, según la leyenda, llegaron a la Bahía santanderina en una barca de piedra que encalló en un puente de rocas (la Horadada). También se da la circunstancia de que han sido 6 muertos, número maldito donde los haya.

























