El gran milagro de Pontmain: la Virgen detuvo al ejército invasor y justo ese día se firmó la paz. Increíble. Muchos hemos escuchado hablar de los milagros y las apariciones de Lourdes, pero hay una situación no menos curiosa y comprobada: la aparición de la Virgen en el noroeste de Francia detuvo en seco la invasión alemana del país galo en el siglo XIX en el mismo día en el que se firmó la paz entre los dos países.
La población de Pontmain esperaba aterrorizada la llegada en cualquier momento de los soldados prusianos

Se dice que el propio general prusiano que avanzaba hacia el pueblo en el que estaban teniendo lugar las apariciones comentó a sus hombres que no podían seguir avanzando porque la Virgen se estaba apareciendo en el camino. ¿Cuándo habéis escuchado vosotros que ningún ejército vencedor en el mundo haya dejado de avanzar por cualquier motivo que no sea estrictamente militar o político? Pero es que en esos mismos días, prácticamente, fue cuando se firma el armisticio que puso fin a las hostilidades entre la recién unida a Alemania y Francia, país que se estaba llevando una enorme paliza a manos germanas mientras las epidemias no dejaban de extenderse por todas partes.
El propio general prusiano que mandaba las tropas que tenían que tomar Pontmain, ese mismo día de las apariciones, pero que nunca reanudaron su marcha de avance, al parecer declaró que no podían continuar su progresión porque una Madonna invisible les bloqueaba el camino.
Por si fuera poco, los casi 40 mozos que salieron del pueblo donde se apareció la Virgen, para defender el país ante la falta de efectivos militares, que ya habían sido puestos fuera de combate, regresaron al poco tiempo sanos y salvos y sin ningún rasguño.
La guerra franco prusiana de 1870-1 no estaba marchando bien precisamente para Francia y el emperador bajo cuyo mandato se habían producido las apariciones de Lourdes fue depuesto y tomado prisionero en el mismo campo de batalla por el enemigo, que destrozó en ocasiones consecutivas al ejército galo mientras no dejaba de avanzar hacia el interior del país. Como vemos en la imagen, el desastre galo era absoluto y las fuerzas germanas tenían las mejores perspectivas de seguir progresando y ocupando el país invadido. En la imagen vemos la situación 3 días después de la aparición de Pontmain y a escasa semana de la firma del Armisticio.

La población de Pontmain esperaba aterrorizada la llegada en cualquier momento de los soldados prusianos, que marchaban en dirección hacia la Bretaña francesa sin que nadie se pudiera oponer en su camino de victoria. Aplastando a su paso cualquier resistencia de los pobres milicianos franceses que eran enviados desesperadamente a la batalla para detener a tan eficaz enemigo. La conquista completa de la Católica Francia era cuestión de unos pocos días, pero entonces el milagro ocurrió cuando nadie esperaba nada y tal vez ni siquiera los incansables devotos de Pontmain.

¿Por qué creer en las milagrosas apariciones de la Virgen de Pontmain?
El ejército alemán se detuvo de forma inexplicable justo antes de seguir su ruta hacia este pueblo.
A los pocos días se declaraba la paz entre Francia y Alemania después de una larga guerra que no tenía visos de terminar pronto por el éxito de la invasión alemana y la negativa del gobierno francés a rendirse.
Los casi 40 quintos que salieron del pueblo para incorporarse a la lucha volvieron ilesos, lo cual desafía las estadísticas de este conflicto en el que tantos civiles y soldados franceses salieron heridos o muertos.
Numerosos testigos avalan las apariciones en el propio pueblo y se puede decir que todo el mundo fue participante o acompañante en la situación.



























