Un peculiar juicio ha tenido lugar hoy en los juzgados de Santander, de las Salesas, por una disputa sobre las posibles indemnizaciones y las deudas que tenía una empresa de alquiler vacacional con respecto a lo que les exigen los propietarios de una vivienda que tenían arrendada. Esta vivienda se encuentra situada junto al Palacio de Festivales, en una de las mejores zonas de todo el país. Se trató de un juicio sobre la gestión, mantenimiento y limpieza de viviendas turísticas en Santander.
Es un caso en el que se juntan cosas personales con lo que es el puro negocio y la gestión de una vivienda de alquiler en Santander y por eso nos ha resultado más interesante de lo normal.
Los propietarios habían cedido esta vivienda a una empresa de alquiler vacacional de Santander
Los propietarios habían cedido esta vivienda a una empresa de alquiler vacacional de Santander para que la explotaran a cambio de un alquiler que les pagaban a ellos. Sin embargo, la relación entre unos y otros se deterioró rápidamente, conforme la propiedad entendió que no se estaba respetando ninguna de las condiciones del contrato y empezando porque entendían que se habían producido desperfectos gravísimos y que además no tenían solución porque eran muebles muy queridos por los dueños de la casa.
Los propietarios exigían a esta empresa el pago de mensualidades atrasadas, una indemnización, daños por muebles perdidos y tirados a la basura y también daños en el suelo de madera muy costoso de la vivienda. Durante el interrogatorio a la única persona que ha declarado y que actuaba en nombre de la empresa demandada se han visto las contradicciones de la empresa de alquiler vacacional, que se puede decir que reconocía que se habían hecho desaparecer muebles de la propiedad sin contar con los dueños.

El abogado Alberto Bedia observa al declarante con escepticismo.
El abogado de los propietarios, Alberto Bedia, exponía lo siguiente.
A este señor lo hemos propuesto como testigo desde ambas partes. A mí me interesaba porque había enviado y recibido correos en comunicación con mi cliente en los que se reconocían parcialmente los daños que reclamábamos y, aparte de eso, aunque haya dicho que no, había hecho también los contratos de arrendamiento. Y a la otra parte le interesaba que declarara para que dijera que estaba todo correcto en el inmueble.
Su disgusto personal al ver su habitación de toda la vida tirada en la basura cuando salía del Palacio de Festivales
Una de las propietarias relataba así su disgusto personal al ver su habitación de toda la vida tirada en la basura cuando salía del Palacio de Festivales y se encontró todo eso en unos contenedores.
Para estas personas puede que no tenga ningún valor nada de lo que han tirado a la basura, pero había hay muebles que eran de mi bisabuela y que son cosas insustituibles por los recuerdos de mala calidad ni mucho menos. Si han aguantado tanto tiempo será por algo.
La persona que declaraba afirmaba hacer un mediador, aunque estaba claro que era más parcial de lo que pretendía en un principio al desmarcarse totalmente del dueño de la empresa de alquiler vacacional, con el que negó tener ningún parentesco, aunque sí media una relación directa de ambos con otra extrabajadora del equipo.
Esos muebles tenían carcoma y estaban para tirar. Había enchufes por ahí sueltos por la casa sin toma de tierra. Se trata de desperfectos que en realidad tendría que haber arreglado la propiedad de la vivienda, pero que esta empresa asumió para acelerar el procedimiento de poner en alquiler cuanto antes dicho inmueble.
Este mediador también afirmó mantener una buena relación con las personas que habían demandado a esta empresa de alquiler vacacional en Santander, lo que parecía poco probable viendo que se había llegado a un juicio por falta de entendimiento total. Y además estaban los gestos constantes de desaprobación de la propietaria de la vivienda, que manifestaba su disgusto ante las afirmaciones de este señor, que ella planteaba como auténticas mentiras.

Un más que posible reconocimiento de que los muebles no estaban donde tenían que estar en uno de los emails
La verdad es que yo he visto el juicio desde el principio y no veo dónde están las pruebas de que hubiera carcoma ni nada de eso y lo que sí he visto es un más que posible reconocimiento de que los muebles no estaban donde tenían que estar en uno de los emails que se cruzaron unos y otros. El abogado especializado en vivienda en Santander, Alberto Bedia, manifestaba su seguridad en que el resultado le será favorable a los propietarios porque han podido demostrar en gran medida lo que estamos reclamando por medio de las comunicaciones y los contratos mismos que estaban firmados por las dos partes.
Incluso hubo un momento de más tensión cuando este abogado preguntó al declarante, autodefinido como mediador en esta situación, si no estaba reconociendo en un email que los muebles por los que le estaban preguntando no estaban ya en la casa cuando dijo textualmente que tenía que buscar estas cosas. Algo que el declarante negó, alegando que con lo de estas cosas estaba refiriendo a documentos y no a muebles, pero es que el propietario le acababa de preguntar por email específicamente por los muebles.
Conclusión: le alquilas una vivienda a una empresa de alquiler turístico en Santander, para que tanto ellos como tú puedan ganar dinero con el tema, te dejan cosas a deber y desperfectos en la vivienda y a continuación van y te tiran los muebles de tu bisabuela, pero te están haciendo un favor, porque según ellos había carcoma en su interior (sin aportar pruebas). Increíble.
El abogado especialista en vivienda, Alberto Bedia, sobre el caso de la limpieza de una vivienda turística en Santander
En otro sentido, con respecto a otro juicio que tuvo hace poco el abogado especialista en vivienda, Alberto Bedia, la limpieza de una vivienda turística en Santander fue el epicentro de una batalla judicial muy sucia y nunca mejor dicho. Este abogado afirmaba que la abogada de un elemento que había destrozado literalmente un piso, que además llenó completamente de inmundicia, en la zona costera, le había dicho que como se le ocurría judicializar un caso que se podía haber simplemente ceñido a un procedimiento civil.
La verdad es que me sorprendió bastante que otro letrado se atreviera a decirme lo que tengo que hacer en mi trabajo, pero mucho más en este caso y de hecho le contesté lo siguiente: lo he judicializado por razones obvias. Porque tu cliente es insolvente y esto es un caso de manual para llevarlo a un juzgado por los graves daños que ha recibido la vivienda y que dudo mucho que esta persona pueda pagar.
El estado de la vivienda era tan lamentable que, aunque se ventiló a conciencia, el olor no se ha borrado de mi cerebro. La verdad es que es impresionante los casos con los que te tienes que encontrar a veces y recuerdo haber escuchado a varias personas que nunca habían visto nada igual.




























