El culto a Baal y el sacrificio de cinco jóvenes magrebíes en Cataluña podrían estar relacionados: el último accidente sospechoso ocurrido en nuestro país huele a chamusquina y nunca mejor dicho. Estamos hablando de ese trastero en el que cinco jóvenes magrebíes han resultado asfixiados y calcinados cuando estaban en medio de una de sus habituales quedadas para drogarse (hecho tozudo blanqueado estúpidamente por la prensa en bloque). Un hábito demasiado extendido en nuestra juventud, con colectivos que muestran una mayor propensión a consumir determinado tipo de drogas duras que son muy dañinas. Este tipo de pegamentos y gases y sustancias en general destruyen sus cerebros antes siquiera de que terminen de formarse. Pero nadie hace nada al respecto y existen fumaderos como éste por todo el país. ¿Ése es el futuro de la sociedad perfecta que tanto se nos vende desde el Poder?

No me parece normal que cinco jóvenes mueran a la vez y de esta manera tan sospechosa
Y aunque es cierto que este tipo de accidentes pueden ocurrir a mí no me parece normal que cinco jóvenes mueran a la vez y de esta manera tan sospechosa. Porque lo normal es que por lo menos uno de ellos pueda darse cuenta de lo que está pasando y alertar a los demás o hacer algo para que no fallezcan los cinco en bloque. ¿De verdad no ha pasado nada más raro de lo que nos están contando?

La sexta planta del número 66
Los comentarios y reacciones ante esta noticia también dejaban mucho que desear y me hacen poner en duda la verdadera salud mental de muchas personas que no se dan cuenta de que estamos hablando de jóvenes y no necesariamente de delincuentes, porque como nos tapan todo y más en un asunto en el que son menores pues la verdad es que no podemos valorar en ese sentido. Pero también había comentarios en las noticias, en las redes sociales, que podían ponerte en la pista de alguna que otra cosa extraña y en uno de ellos se preguntaban lo siguiente:
¿La sexta planta del número 66?

Para un público cada vez más despierto en este tipo de simbología y numerología eso no pasa desapercibido. No para todo el mundo. Y las suspicacias crecen ante un detalle de ese calibre. Pero insisto que me parece de lo más extraño este accidente en el que mueren todos y nadie es capaz de escapar ni de poner en alerta a nadie.
Veamos lo que dice la prensa oficial:
Hoy estos 5 jóvenes están muertos. Todos perdieron la vida el pasado lunes por la noche tras el incendio que se produjo en la golfa —una suerte de trastero abuhardillado— de la sexta planta del número 66 de la calle Montseny. Las autoridades han descartado que hubiese una explosión. La principal hipótesis que manejan es la de que hubo un fuego originado de forma accidental y que los menores murieron asfixiados.
Y ya sé que hay divergencia en cuanto al número de plantas, como vemos en otro periódico:
El fuego, originado en un trastero situado en la azotea de un inmueble de cinco plantas, ha acabado con la vida de cinco menores.
Es un edificio de 5 plantas con una sexta planta, digamos, en la azotea

La respuesta a esta divergencia es fácil: es un edificio de 5 plantas con una sexta planta, digamos, en la azotea, donde están estos trasteros:
En la cuarta planta de un bloque con 42 domicilios, ya hay mucho humo y en la quinta, el humo impide la visión. Una planta por encima está el ático, donde sólo hay trasteros que no tienen luz ni ventilación y están divididos en dos escaleras y dispuestos entre pasillos laberínticos.
Y luego está la habitual efectividad de los cuerpos de seguridad, bomberos y demás, cuando pasa un suceso tan extraño:
Hasta 13 dotaciones de bomberos se desplazaron al lugar. Los vecinos, que ya estaban todos desalojados, aseguran que el cuerpo tardó cerca de media hora en acercarse hasta allí.
¿Media hora? Esto me recuerda demasiado al famoso incidente del incendio del Campanar. ¿Recordáis que los bomberos tardaron un montón cuando su acuartelamiento se encontraba tan próximo? Y luego se insiste mucho en que estos chicos no pudieron salir cuando empezó el fuego y el humo, pero me extraña. No puede ser un laberinto una distribución en U que estos jóvenes conocían perfectamente, pero en la prensa insisten en bloque en que así fue. Desde las primeras crónicas, todos de acuerdo en ese punto:
El entorno de los jóvenes apunta, además que los adolescentes solían reunirse en esos trasteros e inhalar gas de la risa. Pese a que el incendio fue pequeño, la estructura laberíntica y sin ventilación de los trasteros provocó una gran humareda en la que los adolescentes quedaron atrapados, sin poder encontrar la salida posiblemente por encontrarse aturdidos por la inhalación tóxica.
Pero luego nos encontramos informaciones sueltas que parecen apuntar en muy otra dirección:
Los menores muertos en Manlleu no estaban en el trastero incendiado
Los menores muertos en Manlleu no estaban en el trastero incendiado: así quedaron atrapados por el humo. Los bomberos encontraron los cinco cadáveres en la parte opuesta de la planta donde se originó el fuego, después de apagar el incendio y desalojar el edificio.
¿Puede ser que alguien bloquease las salidas, condenándolos a una verdadera cámara de gas? No era para nada difícil salir de una estructura en U con dos salidas, pero claro: si alguien les tendió alguna trampa, como ha pasado en otro lugar con un joven al que no dejaron salir de un generador y murió electrocutado, estaríamos hablando de otra cosa que no es un accidente.
Pero mirad. Realmente estaban intentando escapar del fuego, puesto que se encontró a las víctimas en el otro lado opuesto de este corredor de acceso a los trasteros. No donde estaba el fuego:
Cuando los bomberos llegan al rellano que divide el ático van directamente a la derecha, que es de donde salen las llamas. Detectan claramente el punto de inicio del incendio en uno de los trasteros, lo apagan y revisan el interior, lleno de hollín, para comprobar que no haya heridos. No encuentran a nadie. De modo que vuelven a la entrada y revisan el otro distribuidor, el izquierdo, con la otra mitad de trasteros. Allí, por sorpresa de los propios bomberos, de los servicios de emergencias e incluso de los propios vecinos, encuentran en un pasillo a una primera víctima. Es un joven que está en parada cardiorrespiratoria. Los bomberos siguen penetrando entre el humo y encuentran más al fondo a cuatro víctimas más, todos también inconscientes.
Los chavales intentaron escapar, pues de lo contrario estarían en el trastero incendiado
Los chavales intentaron escapar, pues de lo contrario estarían en el trastero incendiado, pero mueren en la parte opuesta al fuego:
Los cinco menores murieron por inhalación de humo en una tragedia que ninguno de los efectivos de emergencias y de las fuentes consultadas había imaginado cuando se recibió el primer aviso.
Y se vuelve a insistir en el maldito número 6:
En la cuarta planta de un bloque con 42 domicilios.
Y atención a esto: 13 dotaciones de bomberos y 11 ambulancias. Los malditos numeritos de siempre: el 6, el 11 y el 13 más que nada. No es la primera vez:



¿De verdad no tienen inspectores o medios para supervisar esas estructuras tercermundistas y hacer algo al respecto?
Y vamos con el laberinto del Minotauro, del que no pudieron salir estos chavales, porque era una distribución demasiado enrevesada. Pero es que una doble estructura de U, en los dos corredores de trasteros que se situaban en esta azotea, no es una estructura laberíntica. Es una U por un lado y otra U por el otro. No hay más trazado ni hay pasillo sin salida. Y estos jóvenes conocían bien esos trasteros, ya que se colaban cuando les daba la gana por allí. Que ésa es otra: ¿cómo es posible que el ayuntamiento o el gobierno autonómico o la autoridad competente que sea no hayan puesto el grito en el cielo cuando esta tragedia pudo haber costado, además, más vidas? ¿De verdad no tienen inspectores o medios para supervisar esas estructuras y hacer algo al respecto cuando a cualquiera que pretenda abrir un negocio o construir cualquier casa le piden una lista interminable de requisitos? ¿Por qué a los que hacemos bien las cosas y queremos cumplir las normas se nos exige tanto y se nos sanciona con gran desparpajo mientras que ante tipo de comportamientos tan peligrosos y negligencias nadie hace nada?




























