Hoy veremos ejemplos históricos del trato dado a los prisioneros de guerra en la Historia, que casi siempre ha dejado mucho que desear.
En la imagen: guerreros mayas marchando a la guerra con todo el armamento y la panoplia típica de sus ejércitos.

Los prisioneros de guerra en las culturas precolombinas

Esta notable escultura tallada en madera fue preservada durante siglos bajo capas de guano en la Isla Macabi, frente a la costa de La Libertad, en Perú.
Procedencia: Isla Macabi, La Libertad, Perú.
Fuente técnica: C. Pardo y J. Cooper, Perú: un viaje en el tiempo, British Museum (2021).
Créditos de imagen: © The Trustees of the British Museum. Publicado con fines educativos e informativos.
Se trata de una de las evidencias más impactantes del complejo sistema ritual de la cultura Moche. La pieza muestra a un prisionero completamente desnudo con una cuerda alrededor del cuello, un elemento que sugiere su condición de cautivo. Su origen queda insinuado en un detalle característico del peinado: una marca en forma de “V” invertida, rasgo asociado a guerreros procedentes del altiplano andino que habrían sido capturados durante enfrentamientos.
A pesar de que el personaje porta un tocado que podría indicar cierto rango o prestigio previo, su desnudez y su actitud corporal reflejan la pérdida de estatus que acompañaba a la derrota. La escultura no solo cumplía una función representativa, sino que también actuaba como vasija escultórica. Fue descubierta junto a otras piezas comparables que representaban oficiales y figuras míticas, lo que refuerza la idea de que las islas situadas frente al valle de Chicama funcionaban como espacios rituales o depósitos con profundo significado simbólico en tiempos prehispánicos.
Prisioneros de guerra asirios
Este tipo de relieves formaba parte de los programas decorativos de los palacios reales y cumplía una función propagandística, mostrando el poder militar del rey asirio y las consecuencias de sus campañas. Las representaciones de cautivos, familias desplazadas y ciudades sometidas eran frecuentes en estos paneles, que narraban visualmente las victorias y la dominación ejercida por el imperio sobre sus territorios. El propio Israel sufrió este proceso de ocupación militar, sometimiento y hasta desplazamiento masivo de judíos lejos de su país, siendo sustituidos allí por poblaciones de otras zonas del Imperio de Asiria. Samaría o Galilea fueron provincias vaciadas y repobladas por los asirios, lo que explica en buena parte muchos detalles importantes del Evangelio.
Bajorrelieve tallado en alabastro que representa a dos mujeres y un niño convertidos en prisioneros tras la conquista de su ciudad por el ejército asirio. La escena corresponde a un detalle del Panel 5 (parte inferior), ubicado en la Sala B del Palacio Noroeste de Nimrud, en el actual territorio de Irak. La obra pertenece al período del Imperio neoasirio y se fecha aproximadamente entre los años 865 y 860 a. C.

Colección: British Museum
©️ Fotografía: Osama Shukir Muhammed Amin
Txikia-Artis
Los cántabros fueron vencidos varias veces y exterminados por negarse a someterse

Los cántabros derrotados por los romanos, como otros pueblos que sufrieron el rodillo imperialista del Senado y el Pueblo de Roma, fueron sometidos a esclavitud y en gran parte desplazados muy lejos de su tierra, pero en cierto momento de su sometimiento se sublevaron coordinadamente en diversos lugares del Imperio y mataron a sus amos, regresando a Cantabria por todos los caminos para encender allí una guerra que los vencedores creían terminada para siempre.
Por su parte, los íberos y, en particular, los cántabros, no se quedaban cortos a la hora de derramar la sangre de sus cautivos, a los que sacrificaban a sus dioses de la guerra junto a algunos caballos, tanto para congraciarse con tales entes superiores como para atemorizar al enemigo.



























