Recibe un cabezazo en plena cara por parte de un joven con síndrome de Down

Anormal se pone a molestar a unos chicos y recibe un cabezazo definitivo en plena cara por parte de un joven con síndrome de Down. El acoso de este anormal y en concreto su manera de enfrentarse con un chico con síndrome de Down al que debió creer inofensivo le salió muy caro. Porque te lo tienes que pensar dos veces antes de entrar en la guardia de una persona que ya se ve directamente amenazada por la escasa distancia y encima mientras le adviertes de que puedes hacerle algo malo.
Y la respuesta no se hizo esperar. El chico con síndrome de Down reaccionó como un resorte y utilizó su masiva cabeza como un arma craneal definitiva, golpeando la cara de este abusón y produciendo un sonido seco que indicaba fractura en la nariz inmediata. De hecho, el tipo sangraba abundantemente por el tabique nasal después del encuentro, aunque todavía se reía y sin duda por la importancia de no poder responder. La moraleja de esto es que no debes empezar lo que no vas a terminar. Y sobre todo que no debes entrar en la más mínima distancia de nadie sin considerar que puede recibir una respuesta inmediata y a lo mejor definitiva. Incluso a cabezazo limpio.
Esta también nos puede llevar a pensar que la cabeza es utilizada constantemente en toda disciplina de lucha y no solamente para pensar. La cabeza es mucho más fuerte que el propio puño y tiene un resorte muy potente como es el cuello para utilizarlo como lanzadera de golpes muy contundentes. Además de como arma de golpeo también se puede utilizar para hacer más fuerza en un agarre o para molestar y en general para considerarla siempre como no solamente algo para defender sino también como una herramienta para atacar.
Hombre random se enfrenta con gafas de natación a la policía
No hay nada como organizar cualquier Alvarada pública para que aparezcan por allí todo tipo de elementos que comulgan con la causa y un 90% de desafiados que se mueven por otro tipo de intereses como el saqueo o incluso a la notoriedad social.
La verdad es que desconocemos las intenciones de este simpático personaje que de repente se sintió un X-Man de ésos y en posición de superhéroe resistió los manguerazos a presión de la policía. El colmo del surrealismo llegó cuando un sofá rojo con ruedas apareció de pronto en la escena para ayudarlo, creándose así toda una realidad paralela de superhéroes y objetos inanimados que cobran vida.
Desde este periódico queremos recordar a todo el mundo que las protestas callejeras y cualquier tipo de acto violento en la calle pueden tener consecuencias desastrosas para los que intervienen en estas cosas y en concreto para los que se enfrentan contra la policía o pretenden llegar dos pasos más allá con la violencia. Se pueden defender todas las ideas y todos los posicionamientos sin necesidad de meterse en problemas gordos que no traen ningún beneficio a cambio. Y también hay que recordar a la gente que una vez pasada la euforia de la supuesta camaradería en la lucha callejera y todo eso llegan los momentos de soledad en el hospital o en el juzgado o en sitios más complicados, como por ejemplo la tumba.



























