Unos inconscientes dejan una barca de alquiler varada en el Puntal. Esto es lo que pasa cuando no prestamos atención a las normas. Estamos aquí para pasarlo bien y realizar una experiencia nueva y sobre todo para no meternos en problemas absurdos por no seguir unas sencillas normas como hicieron estos clientes tan torpes.La norma de abandonar un barco de ninguna manera cuando no está atracado en un puerto es lógica y yo creo que a todo el mundo se le debería ocurrir sin necesidad de que nosotros lo repitamos por activa y por pasiva, pero es que además lo repetimos muchísimas veces. Y todo para que determinadas personas no quieran entender lo importante que es cumplir con estas mínimas normas que se ponen por pura lógica.
Las consecuencias de dejar un barco a la deriva o encallado son bastante más difíciles de arreglar de lo que parece en demasiadas ocasiones y es un costo que ninguna empresa que alquile embarcaciones va a asumir. Es un costo que desgraciadamente tendrá que asumir la persona o las personas que no han prestado atención en las explicaciones o no han querido saber nada de lo que se les dice. Encima de todo, en esta ocasión inédita los clientes pretendían que se les encontrase una solución inmediata cuando habían dejado el barco abandonado, lo que resultó en que quedase varado igual que si estuviera en mitad del desierto del Sahara. Pues es que los barcos flotan y para eso hace falta agua, les respondí. ¿Qué queréis que haga yo ahora?
Si además de todo esto ocurre en la tarde, sin margen para que haya más horas de luz y poder esperar a que suba la marea y llevarnos el barco cuando sea, pues se corre el riesgo de que la embarcación tenga que pernoctar en el lugar en el que cualquier persona con escasa responsabilidad lo haya varado. Y lo más sorprendente es que estas personas ni siquiera querían asumir el daño económico que esto iba a suponer ya de entrada en forma de más trabajo y viajes que consumen mucho tiempo y gasolina para arreglar algo tan sencillo como que no se tenían que haber ido los cuatro ocupantes a tomarse el vermut al chiringuito de puntal cuando se les dijo que eso no se podía hacer. Si el plan era ese desde el principio lo que tienes que hacer es no alquilar un barco y te vas directamente al chiringuito y te lo pasas muy bien con tus amigos, pero los demás no tenemos la culpa y desde luego el barco mucho menos. No se puede dejar ninguna embarcación a la deriva.
Las consecuencias pueden ser gravísimas y esto incluye que esa embarcación puede llegar a suponer un obstáculo flotante muy peligroso para otros barcos que pueden sufrir accidentes. Y la responsabilidad última será siempre de esas personas que han alquilado el barco igual que siguió mañana alquiló un coche y hago cualquier barbaridad con él: no creo que nadie pueda pensar que eso tiene que repercutir de ninguna manera en la casa de alquiler de coches si ellos no iban conduciendo.Aquí cada uno tiene que hacerse responsable de lo que hace como en cada cuestión de la vida y no sirven las excusas como que era nuestra primera vez por un barco porque miles de personas cogen cada año este barco sin necesidad de hacer semejante ridículo y simplemente porque no han querido hacer caso de unas normas que les han sido explicadas y repetidas en varias ocasiones


























