El andamio que hay atornillado a una casa en Camarreal está a dos tardes de venirse abajo encima de cualquier viandante o de los coches que pasan por delante. No hay más que ver como está ya medio salido ese anclaje en dos sitios distintos, pero parece que las autoridades están más pendientes de ir a sacar pasta a los ciudadanos por cualquier sitio, revisando cosas que no matan a nadie y que no son de la incumbencia de nadie.

Ese andamiaje se supone que está ahí colocado para que no caigan restos de la fachada y la cubierta sobre la vía pública, pero es que es una vivienda condenada a la ruina de todas formas que debería ser derribada porque no vale nada y porque sólo se puede causar una desgracia si se mantiene ahí de cualquier manera. Se ve que es la típica casa vieja pero que no tiene calidad en su construcción y que está completamente abandonada, por lo que yo pienso que procede comunicar a los propietarios que se ocupen del tema antes de que causen una desgracia con su dejadez y en todo caso tienen que ocuparse ellos con sus propios recursos de mantener la vía pública libre de cualquier peligro causado por su propiedad.

Y no es la única construcción abandonada por el contorno. Fijaos:

Toda la zona de Adarzo, Alisal, Peñacastillo y hasta Ojaiz está en plena expansión urbanística. Es el final de este maravilloso pulmón verde que teníamos justo a las afueras de Santander, en la carretera de Torrelavega, pero también la oportunidad para mucha gente de acceder a una vivienda en una zona con mucho potencial.




























