Hace ya casi seis años que en este periódico y también en otros hemos denunciado una situación que ha pasado desapercibida para todo un sistema como tal, que está bien oculto y justificado y sobreprotegido por una prensa oficial que no muerde la mano que paga la tinta. Estamos hablando de un caso que debería ser escandaloso en un país en el que realmente importe lo fundamental y no las tonterías superfluas y las idioteces que nos propone la prensa comprada cada día. Estamos hablando del derrumbe que afectó a la cueva de El Juyo hace ya varios años y del cual nada se sabe.

Yo me enteré de este tema cuando ya había pasado un año exactamente de esta catástrofe y estuve haciendo llamadas a los sitios indicados donde podían tener información, pero las únicas respuestas que obtuve fueron auténticas tonterías. ¿Cómo no van a saber cómo se encuentra una cueva de la que tienen la llave? Otra cosa puede ser que lo que tengan que responder no les hace mucha gracia que se sepa y ahora quiero explicar mi tesis, a pesar del desinterés absoluto por el tema y a falta de respuestas oficiales.

La Cueva de El Juyo alojaba uno de los mayores tesoros de la Prehistoria: la primera evidencia de un altar realizado por los antepasados que, además, es un teriántropo. Una representación abstracta de la transición entre el hombre y el animal, en este caso un felino.
Nuestros antepasados soñaban con convertirse en poderosos depredadores como esos leones cavernarios que los rodeaban, capaces de abatir con más facilidad a esos deseados grandes herbívoros cuya carne tanto codiciaban. También reverenciaron a los osos cavernarios y pardos que compartieron con ellos esta cueva, ahora «desaparecida» a todos los efectos.

¿Cómo no van a saber cómo se encuentra una cueva de la que tienen la llave?
Para empezar mi planteamiento tengo que comentar lo que sucedió exactamente y con condenas de por medio que han afectado a la alcaldesa pedanea y a una asociación. En ambos casos estamos hablando de condenas de 10.000 euros, pero lo más importante tiene un valor incalculable y no se ha puesto sobre la mesa todavía como se debería: cuál es la situación exacta de esta cueva prehistórica después de que a ciertas personas sin cerebro se les ocurriera empezar unas obras ilegales, echando toneladas de materiales en la zona sin encomendarse a nadie y causando un argayo o deslizamiento de tierras cuyos efectos sobre la cueva se desconocen a día de hoy.

El destrozo fue tan absurdo que llegaron a desviar un curso de agua próximo y meterlo dentro de la cueva, con el daño irreparable que esto puede suponer para su conservación. Pero el mayor de los peligros es que la cueva haya dejado de existir (esto me temo) por el simple desplome de toneladas y toneladas de la tierra sobre a misma. El deslinde de la loma inmensa que se sitúa justo encima de este complejo de cuevas y que unos imbéciles con acento en la e provocaron con su maldita e innecesaria obra.

Otro misterio para mí es el siguiente: ¿dónde está el altar teriántropo de la Cueva de El Juyo? Por más que he buscado respuestas, no hay información de este tema. La Cueva de El Juyo fue investigada por la Universidad de Chicago y Joaquín González Echegaray.
Después de seis años creo que ya es el momento de que estos personajes de la Administración y del mundo de la ciencia comprada y del periodismo más comprado todavía empiecen a informar, a los que consideran idiotas (todos nosotros), sobre lo que ha sucedido con lo que es un patrimonio universal y no solamente de los montañeses o de los españoles. Tenemos el derecho de saber y sobre todo cuando estamos preguntando desde la prensa qué ha pasado con una cueva sobre cuyo estado siempre han evitado hablar.

Me parece de lo más raro que no nos hayan dado ninguna noticia sobre este tema en tantísimos años
Ni siquiera sabemos si la cueva todavía existe, aunque Roberto Ontañón me aseguró hace ya años que sí. Pero me parece de lo más raro que no nos hayan dado ninguna noticia sobre este tema en tantísimos años. Definitivamente estaban muchas más ocupados cobrando impuestos a diestro y siniestro a cualquier idiota que se ponga a trabajar o a intentar recibir una herencia o a hacer cualquier cosa en este país. Siempre con una maldita corrupción en la cual se piensan que incluso pueden saltarse sus propias normas de patrimonio y medio ambiente y todo eso que nos obligan a cumplir a los demás para hacer una obra tan ilegal y tan estúpida como la que hemos aquí descrito. Este es el precio que tenemos que pagar por tener una casta política en todos los niveles que es auténtica gentuza y que no respetan nada y no están preparados para hacer nada.

Mi tesis es, por tanto, que las autoridades a todos los niveles están tapando un escándalo auténtico en el que está implicada una alcaldesa pedánea de unas siglas muy reconocidas en este país y que son la base del régimen mismo. Pero no voy aquí a si esta mujer llamada Nieves Portilla es del PSOE o es de cualquier partidito absurdo de ésos, porque considero que todos son igualmente inútiles y hasta peligrosos para nuestros intereses, y nos tratan como menores en esto también. Lo importante aquí es que yo creo que no pueden acabar de reconocer que se han cargado una cueva prehistórica, simplemente porque son imbéciles y muy irresponsables, y se saltan sus propias reglas y nadie los controla. No a los que nos controlan a los demás.
La culpa no es de Nieves Portilla ni de ningún otro indocumentado como los que llegan masivamente a cargos políticos en España, por desgracia, constantemente. La culpa es de quienes confiaron en ella o en cualquiera de estos personajes para un puesto en el que hay que ostentar una mínima responsabilidad y en el cual han demostrado, esta señora y sus ayudantes en la faena, condenados por la Justicia junto a ella, el daño que puede hacer una persona que no está preparada para dirigir nada, ni mucho menos desde un puesto público y en una zona en la que hay cosas valiosísimas que se pueden cargar, siempre con la ignorancia y estas incomprensibles meteduras de pata como principales señas de identidad.


























