Un paciente quiere dejar aquí el testimonio en sus propias carnes de su experiencia con el nutricionista en Torrelavega, Vicente Javier Sanz. Ese paciente es el mismo que escribe este blog, ya que al conocerlo y ver su forma de trabajar quise probar con él y llevar un control más serio de mi nutrición y de mi evolución en general como deportista y como persona de mi edad, que quiere rendir al máximo tanto a nivel físico como laboral y en mi tiempo de ocio.
Ya son tres las sesiones que llevo con Vicente Javier, nutricionista en Torrelavega, y la verdad es que estoy muy contento con los resultados y con la metodología de trabajo de este gran nutricionista. Para empezar porque es muy exhaustivo en las mediciones y en los planes que hace y se adapta perfectamente al tipo de paciente que tiene delante. Valorando tus objetivos y tu ritmo de vida y lo que te gusta hacer y comer realiza el plan que necesitas en ese momento de tu vida y teniendo en cuenta tus condiciones personales.

En mi evolución de estos meses a mejor, cada vez con menos grasa y siendo más eficiente en mi peso, con un mejor bienestar y rendimiento deportivo, Vicente Javier me ha ayudado muchísimo con sus consejos y pesajes, mediciones, etc.
Cuando tuve que bajar de peso repentinamente para poder competir hace unas semanas me ayudó bastante a llegar a ese objetivo en el pesaje sin quedarme sin energía y sin fuerza para la pelea que me esperaba. Eso estuvo especialmente bien. Y se consiguieron los resultados que se buscaban porque llegué en el peso exacto y sin haber sufrido nada por el camino ni sin perder la energía que iba a necesitar.
Un nutricionista en Torrelavega que le da importancia a lo fundamental para que progreses a tu ritmo
También quiero destacar que en estas últimas semanas no he podido entrenar ni comer como hubiera debido según el plan que se me ha trazado, pero sorprendentemente he seguido mejorando en mis medidas y en mis condiciones y esto es gracias a que he mantenido una adherencia en un porcentaje alto de lo que comía y de lo que hacía cada día de ejercicio. Con esto quiero decir que si el plan es bueno y y eres capaz de mantenerlo en un alto porcentaje en el tiempo, con los caprichos que puede haber cada semana o incluso cada día, la regularidad es más importante que los temas puntuales que parece que nos retrasan o que incluso nos llevan a un estado anterior en un retroceso. Pero es que no siempre vamos a poder mantener el mismo ritmo ni las mismas ganas de comer tan limpio ni las mismas ganas o disciplina para entrenar. Y lo importante al final es, por tanto, que seamos capaces de trazar una hoja de ruta que podamos seguir por lo menos en un 75%, lo cual es perfectamente posible.
Ir al nutricionista no supone ningún esfuerzo económico fuera del alcance del 99% de los mortales y siempre es un ahorro porque al final nos evitaremos problemas que tendremos que costear de otra manera. En mi caso concreto, por ejemplo, la dieta me ha supuesto un ahorro importante a nivel económico, ya que no compro tantas golosinas y la comida de calidad y nutritiva es más eficiente y menos costosa al final.
Ir al nutricionista no se trata de intentar bajar de peso sin más o de estar más delgados. Se trata de estar más sanos comiendo lo que es lógico y haciendo el ejercicio que necesitamos. Y si además tenemos otras metas de tipo deportivo o estético pues el nutricionista nos ayudará a llegar simple dar demasiado rodeos y sin poner en compromiso nunca lo que es más importante, que es nuestra salud. Las dietas extremas que nos venden en ciertos sitios o el tomar quién sabe qué cosas sin ningún tipo de control o pelearse con la báscula de forma irracional es contraproducente en el 99% de los casos y normalmente no llegaremos a ningún sitio. Como decía Séneca:
Todos los vientos nos serán desfavorables si no sabemos a qué puerto nos dirigimos.

























