¡Al ladrón! Un anormal roba las tapaderas de las cisternas de los baños en dos establecimientos hosteleros. Lo que ha ocurrido esta mañana en dos establecimientos hosteleros resulta tan insólito como difícil de explicar. Una misma persona habría aprovechado sus visitas a dos locales diferentes para llevarse un objeto que pocos imaginarían que pudiera convertirse en objetivo de un robo: ¡las tapaderas de las cisternas de los WC!

Los responsables de los establecimientos Contreras y Cruyff han decidido hacer públicas las imágenes de las cámaras de seguridad y relatar lo sucedido en una publicación en redes sociales. El episodio tuvo lugar en apenas 18 minutos y, además, cuenta con un detalle bastante llamativo: el protagonista habría cambiado de camisa por un polo entre una visita y otra. Los establecimientos Contreras y Cruyff son dos conocidos bares situados en Prado del Rey (Sierra de Cádiz). Pertenecen al mismo grupo hostelero, Grupo Cruyff Chico SL.
No todos somos así. Hace una semana pregunté si podía usar el baño sin tomar nada y me dejaron. Como recompensa cogí el accionador del grifo que estaba completamente suelto y se lo llevé a los de la barra para que lo tuvieran ellos y no se lo llevara algún idiota. Mereció la pena el gesto porque el camarero que me lo recogió soltó una carcajada enorme.
Dos establecimientos y un mismo objetivo: las tapas de las cisternas
Los responsables de los negocios han compartido su indignación y sorpresa con un mensaje que comienza con un contundente «¡AL LADRÓN!». Una publicación en la que no falta la ironía ante lo peculiar de los objetos sustraídos.
Este es el comunicado original que han difundido los establecimientos:
¡AL LADRÓN!
En la mañana de hoy, el individuo de las fotos ha decidido que era un plan genial llevarse de 2 de nuestros locales algo tremendamente valioso…… las tapaderas de las cisternas de los WC!! SIIIIIIII POR SURREALISTA QUE PAREZCA!!!!
Y además como si de un robo de obras de arte se tratase, haciendo hasta un cambio de camisa por polo entre robo y robo.
La secuencia de los robos: de Contreras al Cruyff en 18 minutos
Según explican los establecimientos, el primer episodio tuvo lugar en Contreras, donde el individuo acudió a desayunar. A las 9:12 de la mañana habría aprovechado su estancia para llevarse la tapadera de una de las cisternas del baño.
Posteriormente, se desplazó hasta el Cruyff. Allí llegó a las 9:25, pidió un café y, apenas cinco minutos después, a las 9:30, habría repetido la misma operación, llevándose también la tapadera de la cisterna de este segundo establecimiento.
Los responsables han reconstruido los movimientos gracias a las grabaciones de seguridad y han destacado que se trataría de la misma persona en ambos episodios.
Así lo cuentan literalmente:
En Contreras desayuna y se lleva la tapadera a las 9:12 de la mañana. Llega al Cruyff a las 9:25, se toma un café, y a las 9:30 se lleva la tapadera de aquí también.
Como se puede apreciar, misma persona, mismos pantalones, mismos zapatos, mismo chaleco y diferente camisa/polo.
Un cambio de vestuario entre una visita y otra
Uno de los detalles que más ha llamado la atención es el cambio de prenda que aparece en las imágenes. Según señalan los establecimientos, el individuo mantiene los mismos pantalones, zapatos y chaleco, aunque aparece con una camisa en uno de los locales y un polo en el otro.
Un detalle que los responsables han destacado con bastante sarcasmo, comparando la operación con un auténtico robo de obras de arte.
Piden que devuelva las tapaderas y advierten a otros bares
Los establecimientos afectados esperan que la persona responsable devuelva los objetos sustraídos, aunque reconocen que quizá resulte complicado conseguirlo. Por eso, han decidido publicar las imágenes para advertir a otros negocios y evitar que puedan producirse nuevos episodios similares.
Su petición final también forma parte del comunicado original:
Nos encantaría que esta personita devolviese lo que se ha llevado, pero como sabemos que es complicado, al menos, que esta publicación sirva para que no se lleve nada más de otros locales. ¡Nos vemos en los bares!
Una historia tan surrealista como llamativa que deja una pregunta en el aire: ¿qué necesidad hay de llevarse las tapaderas de las cisternas de dos establecimientos hosteleros? Mientras esperan recuperarlas, Contreras y Cruyff han querido compartir lo sucedido para que otros hosteleros estén prevenidos.
Otro testimonio de mugrosos que van al saqueo de los sitios
En la cafetería del hotel céntrico donde trabajaba en recepción, cada mañana, a primera hora, venía una señora que se llevaba el rollo de papel higiénico. Los tiradores y otros elementos también desaparecían, ya que había mucho tránsito de personas y no teníamos cámaras.
Pero algunos también nos dejaban «regalos». Por ejemplo, los carteristas de la plaza solían dejar las carteras que robaban, sin la pasta, claro, dentro de las cisternas de los WC.
Lo del hotel ya era otro nivel: toallas, ceniceros, cuadros… La última tanda de cuadros, que tenían unas molduras de raíz, se colocó atornillada con tornillos de cinco centímetros y las cabezas de los tornillos se enmasillaron y disimularon para evitar que desaparecieran.
Como había servicio de maletero, si algún chorizo dejaba la habitación a su hora y depositaba las maletas en el maletero, teníamos una camarera muy espabilada que les sacaba la ropa de cama, hasta las colchas, o las toallas robadas que llevaban dentro de las maletas.
¡Quién roba a un ladrón, cien años de perdón!
Eso sí, hay que decir que el 99 % de los clientes no eran chorizos, pero ese 1 % mantenía en alerta a todo el personal. De media, uno al día tenía que darte el turno.

























