Un radar en Oruña de Piélagos es vandalizado. 𝗨𝗻 𝗿𝗮𝗱𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝘃𝗲𝗹𝗼𝗰𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗰𝗮𝗿𝗿𝗲𝘁𝗲𝗿𝗮 𝗡-𝟲𝟭𝟭 𝗮 𝗹𝗮 𝗮𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗢𝗿𝘂𝗻̃𝗮 𝗱𝗲 𝗣𝗶𝗲́𝗹𝗮𝗴𝗼𝘀 𝗵𝗮 𝘀𝗶𝗱𝗼 𝗱𝗲𝗿𝗿𝗶𝗯𝗮𝗱𝗼 𝘁𝗿𝗮𝘀 𝘀𝗲𝗿 𝘀𝗲𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗿𝗮𝗱𝗶𝗮𝗹 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗮𝗰𝘁𝗼 𝘃𝗮𝗻𝗱𝗮́𝗹𝗶𝗰𝗼.
¿No será que el «justiciero» ha sido sancionado por un cafre exceso de velocidad en estas carreteras de pueblo?
Y ahora vamos a pensar un poco: ¿no será que el «justiciero» en cuestión ha sido sancionado por un verdadero y cafre exceso de velocidad en estas carreteras de pueblo por donde pasan haciendo rally todos los días y a todas horas? ¿No será que la falta de efectivos policiales en la noche facilitan cualquier operación criminal o de sabotaje y demás? ¿No será que a lo mejor estos actos de justicia popular serían más lógicos en las autopistas, donde el afán recaudatorio estatal es obvio y donde concentran más sus esfuerzos de «controlar la velocidad»?
Querido «justiciero popular»: ¿de verdad te sientes agraviado por una multa que seguramente te ha llegado después de marcarte un rally por una carretera donde hay animales, niños, bicis, etc., todos los días y en cualquier momento? Si tienes otro punto de vista sobre esto puedes contactar con nosotros y te aseguramos que tu anonimato quedará a salvo, pero queremos saber tu versión, porque lo que más parece es lo que acabo de decirte.

Hace no tanto se producía un grave accidente en esta misma carretera y no ha sido un hecho aislado. El exceso de velocidad en carreteras rurales es un factor de riesgo que en autopista, donde más se nos controla al final, resulta muchísimo más bajo.
Los autores utilizaron una herramienta de corte eléctrico para cortar la estructura metálica de la cabina desde la base, dejando el dispositivo completamente inutilizado. Las autoridades ya investigan los hechos para identificar a los responsables de este sabotaje contra el sistema de control de tráfico, aunque más fácil sería que hicieran algo bien para variar y corrigiesen tantas cosas que hacen mal: falta policía en la calle, falta concienciación en materia de tráfico y sobran radares en las autopistas, pero faltan más en este tipo de vías secundarias, como lo es precisamente la que ha resultado aquí atacada.

























