El vídeo es tan chocante como divertido. Un boxeador recibe con una sorpresa increíble la noticia de su victoria y no termina de creérselo mientras manifiesta su sorpresa igual que si hubiera perdido y no se lo esperase.
Es decir: el mundo al revés. Por regla general, del que no suele no aceptar el resultado es precisamente el que ha perdido, pero aquí ocurre justamente al revés. El tipo se queda en un el bucle constante en el que no hace más que decirle a su entrenador que no entiende cómo ha podido ganar si ha hecho un combate malísimo.
Pero si lo he hecho fatal, repite constantemente, mientras su entrenador le insiste en que todo está bien y en que ya te lo dije. La verdad es que es un vídeo divertido y original porque no suelen pasar estas cosas y menos en un deporte de contacto tan disputado como el boxeo.



























