Recogemos testimonios de gente que está siendo sistemáticamente maltratada por este Servicio Cántabro de Salud que tanto dinero nos cuesta y que tanto hace sufrir a profesionales y pacientes.
Un Servicio Cántabro de Salud que tanto dinero nos cuesta y que tanto hace sufrir a profesionales y pacientes

Esta mañana me tocaba analítica en el Centro de Salud de Ramales de la Victoria. El horario de las analíticas era de 8:00 a 8:45. Decidí ir con tiempo y llegué a las 7:45. Cuando llegué, ya había unas 12 personas esperando en fila en la calle a que el centro abriera a las 8:00. Ha seguido llegando más gente y, antes de las 8:00, había unas 30 personas en la calle esperando, sin ningún sitio donde poder sentarse, como si esperáramos la entrada a un concierto de algún artista famoso. ¡VERGONZOSO! Los días que llueve ocurre lo mismo: te toca esperar en la calle mojándote. Cuando siempre hay una persona dentro del centro, ¿qué problema hay para abrir y dejar utilizar la sala de espera? La gente mayor también tiene que esperar de pie en la calle. ¿Dónde está la humanidad? ¿Dónde está la responsabilidad de Sanidad de mirar por los pacientes? VERGONZOSO. Las personas tragamos demasiado en esta, nuestra región. Sigamos votando a los que luchan por privatizar todo lo público: sanidad, educación, servicios sociales…
El último comentario tal vez sea la clave de todo esto. ¿De verdad un sistema público gestionado por políticos corruptos puede funcionar? ¿De verdad podemos pedir más a los que ya nos han dado «tanto» (disgusto)? Como decía Donoso Cortés: ponemos tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias.























