Las cerca de 80 viviendas que permanecen vacías en los bloques de Ballestas, en Guarnizo, vuelven a situarse en el centro del debate sobre el acceso a la vivienda en Cantabria. Los inmuebles, que permanecen sin uso junto a sus correspondientes garajes y trasteros, son propiedad de la SAREB y el Ayuntamiento de Astillero reclama al Gobierno de Cantabria que avance en las gestiones necesarias para estudiar qué posibilidades existen para recuperar estas viviendas y destinarlas nuevamente a uso residencial.
El alcalde de Astillero, Javier Fernández Soberón, ha vuelto a reclamar una respuesta al Ejecutivo regional después de que el Consistorio se dirigiera formalmente al Gobierno de Cantabria a principios de este año. Según explica el Ayuntamiento, desde entonces no se habría recibido una contestación que permita conocer si se han producido avances o qué pasos se han dado para abordar la situación de los inmuebles de Ballestas.
Unos 80 pisos cerrados en Astillero, junto con sus garajes y trasteros
La cuestión adquiere especial relevancia por el número de viviendas que permanecen cerradas. Se trata de alrededor de 80 pisos que, junto con sus garajes y trasteros, forman parte de un conjunto residencial que actualmente no está cumpliendo la función para la que fue construido. La posibilidad de recuperar estos espacios plantea así una alternativa que podría contribuir a incrementar el parque de vivienda disponible. La propuesta municipal no pasa necesariamente por una solución inmediata, sino por iniciar conversaciones y estudiar las posibilidades existentes con la entidad propietaria. La SAREB es la titular de estos inmuebles y cualquier actuación sobre ellos requiere conocer previamente su situación, las condiciones en las que se encuentran las viviendas y las alternativas legales y administrativas disponibles para poder destinarlas de nuevo a residencia.
Desde el Ayuntamiento se considera que la administración autonómica puede desempeñar un papel importante en este proceso, especialmente a la hora de establecer contacto con la SAREB y explorar fórmulas que permitan recuperar las viviendas. La reclamación del alcalde se produce precisamente en un contexto en el que el acceso a una vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones para muchas familias. El caso de Ballestas refleja además una situación que genera una evidente contradicción: mientras existe demanda de vivienda, un número importante de inmuebles permanece cerrado y sin utilización residencial. La existencia de viviendas vacías no significa automáticamente que puedan incorporarse al mercado de manera inmediata, ya que pueden existir diferentes circunstancias relacionadas con su estado, su situación jurídica, su propiedad o las condiciones necesarias para volver a ponerlas en uso. Sin embargo, sí abre la puerta a estudiar si parte de ese parque puede recuperarse.
Para el Ayuntamiento de Astillero, conocer qué posibilidades existen resulta fundamental. La petición dirigida al Gobierno de Cantabria busca precisamente que se produzca ese análisis y que las diferentes administraciones implicadas puedan sentarse con la propiedad para determinar si existe una vía viable para recuperar las viviendas. El paso del tiempo, además, puede incrementar las dificultades asociadas a unos inmuebles que permanecen cerrados durante largos periodos. Una vivienda sin uso requiere igualmente conservación y mantenimiento. Cuanto más prolongado sea el periodo en el que permanece vacía, más importante puede resultar comprobar su estado y determinar qué actuaciones serían necesarias antes de que pudiera volver a ser ocupada. En este sentido, la situación de los bloques de Ballestas no se reduce únicamente a una cuestión de disponibilidad de viviendas. También implica valorar las condiciones de los edificios, sus instalaciones y los elementos comunes, así como la situación de los garajes y trasteros asociados. Cualquier proyecto de recuperación tendría que analizar de forma conjunta todos estos aspectos.
La reclamación de Javier Fernández Soberón pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de que exista coordinación entre las distintas administraciones. El Ayuntamiento puede plantear la necesidad y mostrar su disposición a colaborar, pero la propiedad de los inmuebles corresponde a la SAREB y el Gobierno autonómico puede desempeñar un papel relevante en la interlocución y en la búsqueda de una posible solución. Por ahora, según sostiene el alcalde, el Consistorio continúa sin conocer avances después de la comunicación realizada a comienzos de año. La ausencia de información es precisamente uno de los motivos por los que el regidor vuelve a reclamar que se impulsen las gestiones. Desde la perspectiva municipal, el objetivo es conocer si existe voluntad de estudiar la recuperación de estas viviendas y qué condiciones serían necesarias para hacerlo posible.
El debate también conecta con una cuestión más amplia: cómo aprovechar los inmuebles que ya existen antes de recurrir exclusivamente a la construcción de nueva vivienda. Recuperar viviendas vacías puede ser una de las vías que las administraciones estudien para ampliar la oferta residencial, siempre que los inmuebles sean técnicamente adecuados, exista una situación jurídica que permita actuar sobre ellos y se alcance un acuerdo con sus propietarios. En el caso de Ballestas, la cifra cercana a las 80 viviendas hace que cualquier avance pueda tener un impacto significativo en el entorno. No se trata de una única vivienda desocupada, sino de un conjunto de inmuebles acompañado además por garajes y trasteros. Por ello, la situación lleva tiempo siendo objeto de atención por parte del Ayuntamiento.
La petición municipal plantea ahora la necesidad de conocer qué ha ocurrido desde las primeras comunicaciones realizadas al Gobierno de Cantabria y si se ha establecido algún canal de negociación con la SAREB. El Ayuntamiento quiere que las gestiones no queden paralizadas y que se estudie de manera concreta la posibilidad de recuperar los pisos. Mientras tanto, las viviendas continúan vacías. La cuestión pendiente es determinar si pueden volver a tener uso residencial y bajo qué fórmula podría llevarse a cabo. Para ello será necesario conocer el estado de los inmuebles, su situación administrativa y patrimonial y las condiciones que plantee la propiedad.
La reclamación del alcalde vuelve así a colocar los bloques de Ballestas en el debate sobre la vivienda en Cantabria. La existencia de cerca de 80 viviendas sin ocupar representa un recurso que, al menos, merece ser analizado por las administraciones implicadas. El siguiente paso dependerá de que Gobierno de Cantabria, Ayuntamiento y SAREB puedan establecer una vía de diálogo que permita comprobar si la recuperación de estos inmuebles es realmente posible y qué fórmula podría utilizarse para devolverlos al uso residencial.





























