Creo que cada vez estamos llegando a niveles más surrealistas en esta inversión de valores morales y de todo tipo que estamos viviendo como sociedad. Y en concreto esta manía que hay de humanizar a los animales y hasta a las propias plagas es algo increíble.

En las redes sociales, este original medio comentaba ni más ni menos que esto:
El mamífero quedó tendido en el suelo adoquinado de la Rúa de los Francos, donde pereció a los pocos minutos.
Se puede entender que la gente que tenga mascotas sienta un vínculo por estos animales muy especial. También es más que entendible que la gente sienta pasión como la que yo siento por la fauna salvaje. Pero otra cosa muy diferente es hablar de la muerte de una rata que al final forma parte de una plaga urbana muy dañina para el propio ecosistema y también para los propios humanos como si se hubiera muerto un perrito o una jineta.
Control de ratas en Santander

Por el amor de Dios. Estamos hablando de una rata y además en una ciudad. Un ecosistema donde si algo sobra siempre son ratas y cucarachas y otras plagas que afectan directamente incluso a la salubridad de las propias mascotas y de la fauna salvaje con la cual compiten de mala manera. Si ya hay polémica con el exceso de las colonias de gatos que acaban destruyendo toda la fauna local pues imagínate si nos ponemos a discutir sobre algo tan indiscutible como que una rata es un animal que forma parte de una plaga que hace daño a su propio entorno. Y volvemos a decir algo muy simple y muy olvidado: las plagas no tienen mucho de natural. Son desequilibrios de los entornos en los que el hombre vive porque los crea el propio hombre y por tanto debe ser el hombre el que controle estas plagas y las pueda erradicar.
No es fauna salvaje que se desarrolla por sí misma. Como en el caso de los gatos ferales o asilvestrados que estamos hablando de plagas que representan para empezar un exceso de animales o plantas que son dañinos precisamente porque el ser humano ha favorecido su crecimiento desmedido en un ecosistema en el que no ocupan ninguna labor necesaria. Y todos contribuimos a la presencia de las plagas con una mala administración de las basuras y de los desperdicios para empezar. Un problema con el que solamente las empresas especializadas en el control de plagas pueden lidiar realmente.



























