De nuevo tenemos que hablar de las dificultades de los autónomos y de las empresas en este país y de la falta de compromiso por parte de muchos trabajadores o supuesto trabajadores que actúan en con unas instituciones que lo único que hacen es fomentar el ser un caradura y un vago y que encima se dedican a molestar a cualquier emprendedor y trabajador honrado y a negarnos nuestros derechos más básicos mientras insisten en perjudicar al más pintado.

Las empresas de atención a domicilio en Santander y de su justo cabre
Ahora tenemos que hablar de las empresas de atención a domicilio en Santander y de su justo cabreo con este sistema fraudulento y chapucero en el que si sigues las normas es que eres muy tonto y tienes muchas ganas de hacer el tonto. Porque las mismas instituciones que deberían velar por el cumplimiento de las normas incentivan a los que incumplen todas y viven completamente al margen de dichas normativas mientras se dedican a masacrar a los que intentan simplemente sobrevivir con esa auténtica cruz en las espaldas. No parece muy lógico y claro, los gestores de estas empresas se cabrean y con mucha razón.
Y es muy lógico y cualquiera lo entendería. A las dificultades de estas empresas para encontrar personal que pueda trabajar de forma legal se unen varios factores que definitivamente no ayudan para nada y que vienen precisamente de esas autoridades que según ellos regulan el mercado laboral y las contrataciones y hasta las jubilaciones del personal. Pero su única función al final es examinar con lupa para los que están haciendo verdaderos esfuerzos por cumplir todas esas preciosas normas y pagar todos esos fundamentales impuestos mientras fingen ignorar la realidad torcida de que una gran proporción del trabajo que se realiza cada día en España se lleva a cabo de forma completamente alegal. Una situación que se nota especialmente en empresas como éstas, de atención a domicilio, puesto que todos sabemos que un enorme porcentaje de esas cientos de miles de personas están trabajando en negro y sin contrato y completamente al margen de un Estado que sin embargo se dedica a fiscalizar a latigazos a esas pobres empresas que están intentando hacer las cosas bien y tener a la gente con contrato y pagando esos condenados impuestos y cumpliendo esas interminables normativas que parece ser que sólo aplican para los que hacen las cosas de forma correcta.
Es un auténtico despropósito que nos recuerda a otro episodio de lamentable como es la discriminación absurda y grosera que durante demasiado tiempo se ha hecho para perjudicar a los alojamientos turísticos legales que cumplir con todo tipo de normas mientras otro tipo de pisos turísticos son y han sido dedicados a la misma actividad, pero en un plano completamente alegal y saltándose todas las normativas que con ellos no iban. ¿Es esto justicia?
Las empresas de atención a domicilio en Santander nos cuentan su precaria situación
Pero dejemos que las propias empresas de atención a domicilio en Santander nos cuenten su precaria situación y lo mucho que les ayudan desde una administración en la que se muestran sordos ante ninguna de sus justificadas quejas.
Lo primero que hay que decir es que tenemos constantes disgustos y desplantes por parte de un personal que no cumple con los contratos y con las tareas que tienen asignadas. El otro día me vino un trabajador a decirme que se tiene que ir a su país después de haber estado aquí trabajando unas dos semanas seguidas y en pleno periodo de cumplimiento de su contrato laboral. Es que es increíble. Y lo peor de todo es que hemos recibido una especie de aviso de la Inspección de Trabajo porque según ellos les extraña que estemos arreglando papeles a trabajadores migrantes que quieren trabajar con nosotros y que luego se marchan y nos dejan tirados. Como si tuviéramos nosotros la culpa o hubiéramos hecho algo ilegal cuando en realidad estamos siendo las verdaderas víctimas de una situación en la que nos dejan completamente tirados después de haberles arreglado unos papeles de la forma más legal del mundo.
La moraleja de todo esto es que el Estado no se puede poner a fiscalizar con lupa a los que están haciendo bien prácticamente todo mientras que hay todo un universo de economía sumergida que ellos crean al dejar que personas que no tienen visado de trabajo permanezcan en el país y no se les dé una solución cuanto antes. No se puede tener a tanta gente en esa situación de alegalidad y de fraude de ley ni mucho menos se puede estar subvencionando el no trabajar para que al final salga más a cuenta estar en la economía sumergida que en un trabajo legal con todo en regla. Es que no tiene ningún tipo de sentido nada de esto. Hay que promover el trabajo y que se cumplan las normas y no encima de todo castigar a los que están haciendo algo por cumplir esas normas y hacer las cosas bien. El mundo al revés se tiene que terminar.
Y hay otra perspectiva que la gente también tiene que tener en cuenta a la hora de valorar si les merece o no la pena tener a gente de forma legal en sus viviendas y hasta en sus empresas. Y es que cualquier cosa que pase con esa persona te va a perjudicar inmediatamente porque no vas a tener manera de demostrar lo que no existe y que es un contrato de trabajo de ningún tipo. Y sucede un accidente o si pasa cualquier cosa grave y te encuentras con que no vas a poder de ninguna manera desentenderte de una persona que estaba trabajando para ti y en esas condiciones que no son legales ni deseables. Es por esto que insistimos mucho a nuestros clientes en que valoren todo el trabajo y las preocupaciones que se quitan de encima por hacer las cosas bien y delegar en nosotros. Porque incluso si queremos hacer las cosas bien y legalizar a la persona que tenemos trabajando con nosotros vamos a tener que ocuparnos de una serie de situaciones que son complicadas de gestionar como son las vacaciones el contrato y todo eso y nosotros en esta empresa nos ocupamos de todo por ti y tú te puedes olvidar y dedicarte a hacer tu vida mientras nosotros hacemos nuestro trabajo. La verdad es que yo creo que esta perspectiva es la que puede ser más realista y convincente para una persona que se está planteando hacer las cosas de otra manera y hacerlo todo de forma chapucera y en negro y sin un criterio lógico como el que estamos comentando aquí.

























