Pero qué hacen esas dos con un bidón por aquí y además es que parece que pesa un quintal. Uf qué peste hecha eso qué cosa más rara. Pero mira mejor me alejo que no aguanto es olor a perro muerto amoníaco y vete tú a saber… ¿Qué os parece? Este inicio tan surrealista como digno de Torrente es el clímax de una historia que acojonante. La asesina del bidón de Canarias: probablemente una de las mayores zumbadas de la Historia de España.
Hoy os traemos el caso del crimen del bidón, un caso que sucedió en la isla de Gran Canaria en el año 2016 y en el que nada es lo que parece. Una historia de traiciones y mentiras insostenibles que conducen a un crimen absurdo y una huida hacia delante en la que es realmente imposible escapar.

«En nuestra clínica no hablas con comerciales. Tu diagnóstico, tratamiento y seguimiento los realiza siempre de forma personal nuestro equipo médico.»
Cuando se acercan, se dan cuenta de que es un cuerpo humano en descomposición
Nuestra historia comienza el 13 de mayo de 2016, cuando unos pescadores que trabajaban en la zona de la Bahía del Confital en Las Palmas de Gran Canaria divisan un bulto flotando en el mar. Cuando se acercan se dan cuenta de que se trata de un cuerpo humano en descomposición. Llaman inmediatamente a emergencias y es cuando los bomberos sacan el cuerpo de un hombre completamente vestido y en avanzado estado de descomposición. A la Guardia Civil que también se encuentra en el lugar no le extraña nada encontrar un cuerpo en esta zona porque las mareas suelen arrastrar los cuerpos precisamente hasta allí pero sí notan algo extraño desde el primer momento y es que, pese a saber que ese hombre lleva mucho tiempo muerto, su estado de saponificación no se corresponde con el que debería presentar un cuerpo que lleva tantos días en el mar.
La saponificación se produce cuando un cuerpo se abandona en un terreno muy húmedo o en agua y no se descompone. Pasado un tiempo, la grasa del cuerpo sufre lo que se llama hidrólisis, adquiriendo una consistencia como de cera muy parecida a la del jabón. Muchas veces, los malos piensan que arrojando los cuerpos al mar se pueden eliminar pruebas y dificultar el reconocimiento, pero esto no siempre es así. Si se encuentran cuerpos saponizados es que se ha detenido la descomposición y, por tanto, se hace el cuerpo mucho más reconocible durante mucho más tiempo e incluso este proceso protege los órganos internos. Sin embargo, éste no era el caso del cuerpo que acaban de sacar del mar, que presenta muchísimos daños. Y eso es, precisamente, porque antes de ser arrojado al océano estuvo en otro lugar. Un lugar que no tenía agua.

Luego veremos el extravagante periplo del pobre cuerpo en manos de una zumbada total porque es realmente increíble. Porque esta auténtica elementa estuvo paseando el bidón en el calor canario y por la calle como si tal cosa, pidiéndole a gente que le ayudase a transportarlo (y consiguiéndolo en dos casos al menos). Y hasta llegó a dejar el cuerpo ahí tirado, en su bidón y en el piso donde lo mató, durante los días en que la asesina se largó de Canarias, regresando más tarde porque tenía que desalojar ese piso por impago.
Tenía marcas de arma blanca por la espalda y la axila y tenía amputados dos dedos de la mano
Los investigadores no encuentran en el cuerpo restos ni huellas ni evidencias ni ningún tipo de documentación y, tras descartar que se tratara de un hombre de 29 años que había desaparecido seis días antes en la costa, tras lanzarse al mar durante una bandera roja, la familia confirmó que el cuerpo encontrado no era el de este hombre. Así que la Guardia Civil baraja en ese momento como principal hipótesis que se trate del ocupante de un barco que cayó al mar, aunque en realidad no tienen idea de quién se trata ni tienen tampoco mucha idea de cómo identificar el cuerpo. Sus únicas pistas son que se trata de un hombre de entre 25 y 35 años de unos 1,67 metros de estatura que tiene varios tatuajes en varias zonas del cuerpo entre los que destacan uno en el brazo, con el nombre de Jero, y otro con el nombre de Esperanza.
Mientras avanzan en sus pesquisas para identificar el cuerpo el cadáver es enviado al instituto anatómico forense para que le hagan la autopsia. Los resultados demostraban que el cuerpo presentaba una contusión en la cabeza que le produjo un traumatismo craneoencefálico y, además, tenía marcas de arma blanca por la espalda y la axila. Además tenía amputados dos dedos de la mano algo que los forenses supusieron que era compatible con la defensa por un ataque de arma blanca. Por último fechan su muerte entre el 26 de febrero y el 4 de marzo de 2016 es decir dos meses y medio antes de que fuera encontrado. Sabiendo ya que se trata de una muerte violenta, la Guardia Civil se apresura para intentar encontrar la identidad del fallecido, pero no haya coincidencias en las bases de datos de desaparecidos ni en las nacionales ni en las internacionales. Así que lo único que se les ocurre es mandar unas imágenes de los tatuajes a los medios de comunicación pidiendo la colaboración ciudadana para ponerle nombre a la víctima. No pasó mucho tiempo hasta que la Guardia Civil recibe una llamada de una chica que dice ser la prima de la víctima cuyo nombre es Daniel Ceballos. Tenía 30 años vivía en Telde una localidad situada a poco más de 20 kilómetros de la capital y nadie había denunciado su desaparición porque en teoría la familia seguía en contacto con él a través de un grupo de WhatsApp.
Pensaban que Daniel estaba en Madrid con su novia y madre de los dos niños
La familia recibe el último mensaje de Daniel a mediados de mayo y concretamente el día 17. Recordemos que el cuerpo aparece el día 13 y los forenses han fechado la muerte a principios de marzo o finales de febrero dos meses antes. Entonces, cómo es posible que la familia recibiera mensajes de Daniel si ya había fallecido. Claro, como todo esto es rarísimo, la Guardia Civil se acerca a casa de la madre de Daniel para preguntarle dónde se encuentra su hijo y María Jesús les dice que Daniel se encuentra con su novia en Madrid, porque acaba de ser padre de dos niños gemelos que sufren una enfermedad cardíaca muy grave y han tenido que ser hospitalizados allí. Y es por eso, claro, que la familia de Daniel no había denunciado su desaparición, porque en principio pensaban que Daniel estaba en Madrid con su novia y madre de los dos niños, que se llama Sira.
Sira y Daniel se habían conocido en un parque por el que Daniel solía salir a correr por las tardes y rápidamente iniciaron una relación. Se fueron a vivir juntos y Sira acabó embarazada. Sira ya era madre de un niño de seis años y a los pocos meses de conocerse ya se había instalado con su hijo y un sobrino de 16 años del que se encargaba en casa de la madre de Daniel. Cuenta María Jesús que la chica era un poco rara porque nunca sonreía y siempre tenía el mismo gesto en la cara. Daniel, en aquel entonces, estaba en paro y no recibía ninguna prestación y Sira, para mantener un poco a la familia, estuvo trabajando unos meses en un centro comercial vendiendo colchones. La pareja estuvo unos seis meses conviviendo con María Jesús pero pasado ese tiempo la madre de Sira le empezó a pagar el alquiler de una casa en la localidad de Telde y allí se fueron.
La madre no ha conocido a los gemelos y no sabe que su hijo ha fallecido, pero, ¿de verdad había niños?
Poco después del parto o, mejor dicho, según contaban ellos, horas después del parto, la pareja se trasladó a Madrid porque los niños tenían una enfermedad muy grave no especificada y debían ser atendidos allí. Lo peor de todo es que la madre no ha conocido a los gemelos y no sabe aún que su hijo ha fallecido, pero, ¿de verdad había niños?
Es entonces cuando la Guardia Civil le pide que les acompañe al anatómico forense para tratar de identificar un cuerpo hallado en el mar. Así que imaginaos a la madre cuando le dicen esto y ve el cuerpo de su hijo allí. Casi le da algo, lógicamente. Tras haber hablado con la madre y haber identificado el cuerpo lo siguiente que hace la Guardia Civil es hablar con Sira porque claro parece ser la última persona que ha visto con vida a Daniel. Pero a la Guardia Civil le cuesta muchísimo hablar con ella. A pesar de que tienen su teléfono y la llaman, incansablemente, Sira nunca contesta a los mensajes y, cuando consiguen hablar con ella, les dice que a los guardias está trabajando y que no tiene tiempo de hablar con ellos. Así que tienen que citarla oficialmente porque no hay manera de que aparezca.
Cuando por fin la Guardia Civil se entrevista con Sira, ésta les dice que Daniel fue su novio durante dos años, pero que en marzo tuvo un aborto de gemelos que empezó a sangrar y cuando llegó al hospital a los niños se les había parado el corazón y ya estaban muertos. Sira dice que actualmente tiene otra pareja porque Daniel y ella rompieron tras el aborto y que ahora Daniel vive en Madrid y está trabajando por la Puerta del Sol o algo así. También asegura que fue a verle a Madrid el 13 de mayo y que volvió de Madrid el día 19 y que desde entonces no ha vuelto a verle. Y que recuerda perfectamente que el último día que vio a Daniel fue el 18 de mayo por la mañana.
Cuando a Sira le enseñan la foto del cuerpo de Daniel, no reaccionó en absoluto
Cuando a Sira le enseñan la foto del cuerpo de Daniel, no reaccionó en absoluto: como si le enseñan un kilo de almendras. Igual. Ni siquiera preguntó qué le había pasado. La Guardia Civil piensa inmediatamente que aquella mujer se lo estaba inventando todo porque Daniel llevaba dos meses muerto. Y entonces le dicen: “Sabemos que te estás inventando todo porque Daniel murió en marzo. Así que rectifica lo que nos has contado y cuéntanos algo que sí nos podamos creer”. Entonces Sira cambia la versión y dice que no vio a Daniel en Madrid, que fue a buscarlo pero no lo encontró, que estaba muy nerviosa y por eso había mentido. La policía sigue sin creerse una sola palabra.

La policía sigue sin creerse una sola palabra, así que decide parar en ese momento la conversación que tiene con Sira, dejarla ir y llevar todas las pruebas que tiene al juzgado para iniciar indagaciones oficiales sobre las actividades de Sira. Y esto es lo que descubren.
Daniel y Sira se conocieron en noviembre de 2014 y a los dos meses de conocerse ya se fueron a vivir juntos a casa de la madre de Daniel con su hijo que tenía seis años y con otro niño del que se estaba encargando que decía que era su sobrino. A Daniel y a su familia les dijo que era Policía Nacional pero que estaba de baja porque había recibido una paliza y se había quedado mal de la espalda y estaba pendiente de operarse. Tras algunos problemas de convivencia deciden mudarse a un piso de Telde, aunque en un principio la intención de Daniel era romper con ella porque Daniel quería tener hijos y ella no.
La elementa le robó el coche a su novio y víctima y lo vendió por 500 euros
A pesar de irse a vivir juntos las cosas no van bien en la pareja y Daniel sigue con su idea de dejarlo todo, pero antes de que lo haga una noticia lo cambia todo porque Sira se queda embarazada y nada menos que de gemelos. Está previsto que dé a luz a finales de febrero. Un mes antes del parto Daniel presenta una denuncia en comisaría por el robo de su coche un Renault Megane, pero en realidad nadie le había robado el coche. Bueno, sí: en realidad, se lo había llevado Sira para venderlo por 500 euros.
Un mes después, a finales de febrero, cuando el parto de Sira es inminente, se supone que la pareja se traslada a Madrid por los problemas de salud de los niños y paralelamente Daniel deja de llamar a su familia y solo se comunica con ellos a través de mensajes de WhatsApp. Mirad en este punto he leído dos cosas: una que Sira contaba que había dado a luz en Gran Canaria y otra que contaba que había dado a luz en Madrid. La historia no queda clara. Aunque realmente la sentencia lo que pone es que ella en el juicio dijo que había dado a luz en Gran Canaria.
Bueno, pues, como digo, Sira contó que estaban en Madrid y mandaba fotos de los niños en la incubadora intubados y contaba que estaban tan liados que ni siquiera podían hablar por teléfono, así que optaban por mandar mensajes en el grupo de WhatsApp. La elementa llegó incluso a pedir dinero a la familia para poder pagarse la estancia en Madrid y así consiguieron sacar 415 euros. Desde marzo y hasta mayo la familia de Daniel no ve a la pareja ni a los presuntos niños recién nacidos ni puede hablar con ellos. Incluso la tía de Daniel se enfada y le dice que haga el favor de coger el teléfono porque está empezando a preocuparse. Es entonces cuando Daniel manda el último mensaje en el que dice que a partir de ese momento no le llamarán más ni le mandarán más mensajes.
Esta manera tan rara de actuar de Daniel que estaba muy unido a su familia despierta las sospechas de todos, pero en realidad no saben qué está ocurriendo. Y la realidad es que ni Daniel está en Madrid ni la pareja ha tenido gemelos ni siquiera Daniel está vivo. Todo es un invento de Sira.
Sira María Quevedo era una manipuladora y una mentirosa compulsiva que tenía una doble vida
Sira María Quevedo era una manipuladora y una mentirosa compulsiva que tenía una doble vida y se había montado una película que era capaz de sostener constantemente. Para que os hagáis una idea del nivel de las mentiras de esta mujer os diré que aunque a la familia de Daniel le dijo que tenía solo un hijo en realidad tenía dos. Nunca perteneció a la policía y aunque acuden al hospital materno infantil a ver si Sira había dado a luz allí a gemelos en fechas pasadas no lo había hecho ni allí ni en ningún otro centro sanitario.
Todas las fotos que les envía a la familia de los bebés intubados y hospitalizados son fotos que saca de internet sin ningún tipo de escrúpulo. De hecho, le contó a la Guardia Civil, cuando la entrevistaron, que había sufrido un aborto y que por eso rompió la relación con Daniel. Pero eso también es mentira. Sira nunca llegó a estar embarazada. Cómo le hizo creer a Daniel que estaba embarazada y que iba a dar a luz a gemelos es un misterio que yo de verdad no me explico.
Y como os podéis imaginar, a estas alturas de la historia, Daniel nunca llegó a abandonar la isla. Era Sira María quien se hacía pasar por él con el teléfono de la víctima y hablaba por mensajes con la familia manteniendo la mentira de que seguía vivo y que estaban cuidando a los niños pese a que era un embarazo totalmente falso. Era ella también la que pidió dinero a la familia de Daniel y como con ese dinero no tuvo suficiente hay imágenes en las que se la ve sacando dinero de cajeros automáticos con la tarjeta de Daniel y movimientos masivos de la cuenta de Daniel a la cuenta de Sira María.
Otra vida paralela en la que contactaba con hombres por redes y seguía saliendo de fiesta
Mientras Daniel estaba muerto ella tenía otra vida paralela en la que contactaba con hombres por redes sociales, quedaba con ellos y seguía saliendo de fiesta. Para esta doble o triple vida se había montado tres perfiles distintos en la misma red social. En uno sube las ecografías de sus supuestos bebés, en otro dice ser soltera y sube fotos vestida de azafata de vuelo y dice que se llama María y que es de origen sueco y con este perfil comienza una nueva relación con un hombre de Asturias. Además, para alimentar sus diferentes perfiles en esta red social ella misma se escribe y se comenta las publicaciones y sube fotos random que va encontrando en Google. Fotos suyas también claro, pero fotos de otros también. Tiene una de David Guetta en la cabina de un avión que según ella misma dice había sacado ella en uno de sus viajes.
Tras el primer interrogatorio, la Guardia Civil rastrea los movimientos bancarios de la cuenta de Daniel y descubren que, desde febrero hasta junio, ha habido múltiples movimientos de la cuenta bancaria, tanto en la compra de un billete para Madrid como compras por internet, así como en la retirada de dinero en diferentes cajeros, el último de los cuales se realiza desde Asturias. Y así es como encuentran a Sira, porque, aunque la Guardia Civil, después de entrevistarla, le dice que esté localizable, Sira se marcha de Canarias y nadie la vuelve a ver. Pero comete el error de publicar en uno de sus perfiles en esta red social que está en Asturias.
Desde que mató a Daniel, Sira ha recorrido media España. Ha estado en Madrid, en Valencia y en Asturias. Y es precisamente en Corvera, Asturias, donde fue detenida e ingresó en prisión provisional el 13 de septiembre de 2016.
La elementa admitió que había acabado con la vida de Daniel, pero de manera accidental
Cuando la detuvieron, la elementa admitió que había acabado con la vida de Daniel, pero de manera accidental. “Empezamos a discutir, me empujó contra el ropero, empezamos a forcejear, mi hijo vino a defenderme, él salió corriendo detrás de él, le dio una torta en el culo y entonces le empujé y cuando estaba en la esquina se cayó hacia atrás y se dio en la cabeza con el escalón del baño”.
Nada más ver lo que había pasado cogí a mi hijo y me fui de la casa. Esta es la explicación que Sira María dio sobre lo que había pasado y cómo había fallecido Daniel. Esta explicación la dio el día que reconstruyeron los hechos.
Esta discusión se produjo según ella porque unos días antes Sira vendió el coche de Daniel a sus espaldas y por una cantidad irrisoria. Concretamente había vendido el Renault Megane de Daniel sin que él lo supiera por 500 euros. Tras todo esto, Sira abandonó la vivienda dejando a Daniel sangrando y la pérdida de tanta sangre le provocó un shock hipovolémico por el que finalmente falleció. Sira, mientras tanto, se marchó a Leroy Merlin donde compró un bidón de 210 litros, o sea, uno bien grande, y una cinta americana. Puso el cuerpo en el bidón, lo selló con la cinta, hizo las maletas, se marchó de la casa y se marchó de Canarias.
Pero la cosa no termina ahí.
Sira hizo creer a los padres y familiares de Daniel que el día 28 de febrero había dado a luz en el hospital Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria a dos gemelos, uno de los cuales tenía problemas cardíacos y esto supuestamente les obligó a trasladarse a Madrid para recibir tratamiento médico.
Nadie quiere ayudarla a trasladar el bidón a pesar de que se lo propone a alguno de sus múltiples amantes
Durante su estancia fuera de Canarias, desde marzo hasta principios de mayo, se hizo pasar por Daniel en el WhatsApp y pedía a la familia que sólo se comunicara por mensajes. Pero Sira tiene que volver a la isla porque ha dejado de pagar el piso de Telde y tiene que vaciarlo. Allí se encuentra aún el cuerpo de Daniel metido en aquel enorme bidón. Flipa.
Flipa en colores con la cabecita de la psicópata esta. Es que es acojonante.
Como nadie quiere ayudarla a trasladar el bidón a pesar de que se lo propone a alguno de sus múltiples amantes, a los que conoce por redes sociales, ninguno se anima. Bueno, pues como no tiene carnet de conducir, se ve obligada a contratar a un transportista que lo lleve a casa de una amiga. Yo lo que no sé es cómo este transportista no se mosqueó con el olor que salía del bidón. Pero bueno, trasladó el bidón a casa de una amiga. Esta amiga se llama Vicenta Sirvent.
Según ella, Vicenta también la ayudó a limpiar la sangre a cambio de una nevera, una lavadora y un microondas tasados en 354 euros, propiedad de la dueña de la vivienda que tenía alquilada y que no pagaba tampoco. Y por eso se tenía que ir de allí. Madre mía, qué elementa. Así, el 9 de mayo, Sira y el bidón se instalan en casa de la amiga Vicenta. El bidón se queda en la azotea, desde donde le dice a su amiga que quiere trasladarlo a casa de su padre y hacerle allí una especie de panteón al perrete, pero que no encuentra ningún albañil que le haga el trabajo.
La amiga piensa que lo que hay dentro del bidón es un perro porque eso es lo que le ha dicho su amiga Sira
Por supuesto, Vicenta dice que no sabe que dentro del bidón está el cuerpo de Daniel. Ella piensa que lo que hay dentro del bidón es un perro porque eso es lo que le ha dicho su amiga Sira. Y, bueno, como digo, Sira y Vicenta trasladan el bidón a casa del padre de Sira. Allí lo dejan al sol durante días echando una peste terrible hasta que finalmente el 12 de mayo Sira tira el bidón con los restos de su pareja por el Confital y a primera hora de la mañana del día siguiente Daniel es hallado a escasos metros del lugar por el que había sido arrojado.
Y, bueno, a estas alturas os preguntaréis quién es Vicenta. Bueno, pues Vicenta, la pobre, es otra de las víctimas de esta historia. Es una amiga de Sira que tiene una casa con una terraza muy grande y justo en esa terraza es en la que Sira dejó el bidón con el cuerpo de Daniel durante un día y a la que Sira decide implicar en el crimen. Cuenta que su amiga Vicenta le ayudó a meter el cuerpo de Daniel en el bidón y que luego le ayudó a trasladarlo desde la casa de Telde hasta la casa de Vicenta y que por si fuera poco también le había ayudado a limpiar la casa a cambio de los electrodomésticos de la dueña de la casa como os he contado antes.
La versión de Vicenta como os imaginaréis es completamente diferente. Aunque dice que sí ayudó en el traslado del bidón, el resto de la historia que cuenta Sira es invención de Sira. Claro que ella pensaba que en el bidón había un perro muerto, que no limpió la casa y que por supuesto no sabía lo que había dentro del bidón y que jamás vio el cuerpo de Daniel. Explica también que Sira le pidió quedarse en su casa y que ella accedió y le dejó las llaves y que cuando Vicenta llegó de trabajar se encontró a Sira y al bidón esperándola en casa. Y que como ella no quería tener ese bidón que olía tan mal en su casa pues la ayudó a llevarlo a casa de su padre y luego a tirarlo al mar.
Así que Sira y Vicenta arrastraron el bidón por una calle llenísima de gente pegada al borde del mar. Una calle vosotros imaginaros a las dos llevando un bidón que como poco pesaría 70 kilos arrastrándolo por un paseo marítimo lleno de gente y nadie les preguntó absolutamente nada. Y yo creo que nadie les preguntó porque a ver quién se acercaba a ellas con la peste que echaba aquello. Era tal el olor que desprendía que Vicenta, en un momento dado, paró para comprar amoníaco y echarlo dentro del cubo a ver si así podía aguantar el olor.
Yo me imagino que quien echó el amoníaco y levantó un poco la tapa fue Sira. En cualquier caso yo esto no termino de verlo porque el amoníaco también huele que, madre mía, qué horror, vaya dos cabezas pensantes.
Cuando llega Vicenta bajan el bidón hasta la orilla y Sira lo empuja a patadas hasta el océano
Bueno, antes de que lleguen a su destino Vicenta se tiene que ir a trabajar así que Sira se queda en la calle custodiando el bidón durante ocho horas. Ahí al sol, oliendo aquello. He leído en algún sitio que Sira incluso se puso malísima después de estar custodiando el cubo porque le dio una insolación.
A pesar de ello, cuando llega Vicenta bajan el bidón hasta la orilla y Sira lo empuja a patadas hasta el océano.
En julio de 2019 comenzó el juicio contra Sira y Vicenta aunque en un principio la fiscalía pide para ella un total de 19 años de cárcel por homicidio y estafa y dos para Vicenta por encubrimiento. Tras tres días de juicio terminan cambiando esta acusación por la del delito de asesinato tras la exposición del informe pericial de las forenses. Imaginaros cómo sería. La fiscal reclama entonces 22 años por asesinato con el agravante de parentesco. Además pide dos años por la estafa de la venta del Renault Megane de Daniel y otros dos por la estafa a la familia.
Para Vicenta Sirvent, a la que Sira calificó como cómplice, le siguen pidiendo dos años por encubrimiento. ¿Y en qué consistió el informe que hizo cambiar de idea a la fiscalía?
Bueno, en primer lugar, las tres forenses explicaron que, cuando cayó al mar, el cuerpo de Daniel ya era un cadáver y, a partir de ahí, tras descartar la muerte por sumersión, explicaron que al menos cinco de las heridas de Daniel fueron por sorpresa y a traición, algunas de ellas por la espalda y la axila. Y que el golpe en la cabeza con el que Sira explica su muerte y que dice que es la única herida que ella le hizo no pudo producirse contra el escalón, sino contra una superficie lisa, como un suelo o una pared, y que puede ser producto de un forcejeo durante la agresión.
Así que lo que piensa entonces la fiscalía es que Daniel fue atacado por sorpresa y, si le ha atacado por sorpresa, no fue fruto de una discusión ni del fragor de la batalla. Digamos que algo de premeditación hubo. Y es por eso que cambia de homicidio a asesinato.
No llora, no sufre y se limita a decir que ella es víctima de esta situación
En cuanto a la psiquiatra que evaluó a Sira destaca en ella una falta de empatía y una gran frialdad. La descripción de los forenses sobre su personalidad era la de una persona controladora que ejercía un uso instrumental de la mentira. Nos ha quedado claro. Decían que no padece ninguna patología mental que altere sus actitudes y que le haga perder el control de sus impulsos. No llora, no sufre y se limita a decir que ella es víctima de esta situación y que todo el mundo está en su contra.
En la misma línea, resaltan que Sira María tiene una personalidad controladora y que no se deja llevar en ningún momento. Los forenses quisieron dejar claro que la evaluación psicológica forense es distinta de la clínica pero que en cualquier caso aseveraron que se podría decir que padece un trastorno de personalidad antisocial, pero eso no se puede utilizar como atenuante de lo que ha sucedido en este caso. Ante la insistencia del abogado de Vicenta sobre la posibilidad de que utilizara la mentira y su capacidad de manipular para incriminarla en el caso, las forenses dijeron que era posible teniendo en cuenta las contradicciones de un caso tan complicado.
“Es lo que llamamos cosificación. Utiliza a las personas como objetos para que actúen según sus intereses”. Así que sí, es posible que hubiera manipulado a Vicenta, aunque creo dificilísimo creerlo si tenemos en cuenta la estúpida historia del perro, el bidón y el panteón que quería construirle a ese perrete. ¿Quién se puede creer eso? Todo eso recuerda demasiado a la posible cómplice de otra gran locatis de nuestro reino, la decapitadora de Castro Urdiales, que también lió a su amiga en su día para que la ayudase a esconder una caja «con juguetes sexuales» que resultaron ser la cabecita de su novio.
Finalmente, la Audiencia Provincial de Las Palmas condenó a un total de 28 años de cárcel a Sira María Quevedo. 24 años por el asesinato y cuatro más por la estafa. La condenó también al pago de 240.000 euros a los padres de su víctima, 120.000 a cada uno, además de la imposición de una pena accesoria de 30 años de alejamiento de al menos 500 metros de donde se encuentren y sin poder contactar con ellos de ninguna manera.
El tribunal absolvió a Vicenta Sirvent, la amiga de Sira, del delito de encubrimiento
Al mismo tiempo el fallo del tribunal absolvió a Vicenta Sirvent, la amiga de Sira, del delito de encubrimiento.
En el año 2020 la Sala Segunda del Tribunal Supremo desestimó íntegramente un recurso planteado por Sira contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia y ratificó su condena de 28 años en todos sus términos. Así que Sira está en prisión desde que la detuvieron en el año 2016 y se supone que no saldrá hasta el año 2044.
Los hijos de Sira quedaron al cuidado de su familia. Decidme por favor si vosotros creéis que Vicenta tuvo algo que ver. Yo, la verdad, después de oírla y verla en el juicio creo que sí que tuvo que ver, pero es una opinión personal. Hay mucha gente que opina que es culpable, yo incluido.
Bueno, no sé la verdad si conocíais este caso. Yo creo que es un caso que tampoco es muy conocido, pero es un caso de lo más particular, un caso muy muy esperpéntico que yo conocí hace un par de años y que me llamó bastante la atención la verdad. Aunque es un caso que es muy conocido en Canarias, yo creo que en la Península no lo es tanto.
Cronología del crimen del bidón
Noviembre de 2014
Daniel Ceballos conoce a Sira María Quevedo en un parque por el que él solía salir a correr. Comienzan rápidamente una relación sentimental.
Principios de 2015
A los pocos meses de conocerse, Sira se instala en casa de la madre de Daniel junto a su hijo de seis años y otro menor del que decía hacerse cargo. Sira asegura a la familia que es Policía Nacional y que está de baja tras haber recibido una paliza.
Meses después
La convivencia genera problemas y la pareja se traslada a un piso alquilado en Telde pagado por la madre de Sira. Daniel piensa en romper la relación, pero Sira anuncia que está embarazada de gemelos.
Enero de 2016
Daniel denuncia el supuesto robo de su Renault Megane. Más tarde, se descubre que Sira había vendido el coche sin permiso por 500 euros.
Finales de febrero de 2016
Sira asegura que va a dar a luz a gemelos. Según distintas versiones, dice a algunas personas que el parto ocurrió en Gran Canaria y a otras que ocurrió en Madrid.
Entre el 26 de febrero y el 4 de marzo de 2016
Los forenses sitúan en estas fechas la muerte de Daniel Ceballos. Según la investigación, Daniel es asesinado en la vivienda de Telde.
Después de la muerte
Sira compra un bidón de 210 litros y cinta americana en Leroy Merlin. Introduce el cuerpo de Daniel en el interior del bidón y lo sella.
Marzo de 2016
Sira comienza a hacerse pasar por Daniel mediante mensajes de WhatsApp enviados a la familia. Mantiene la mentira de que ambos están en Madrid cuidando de unos gemelos enfermos ingresados en el hospital.
Marzo – mayo de 2016
Sira envía fotografías falsas de bebés hospitalizados sacadas de internet. También pide dinero a la familia de Daniel para afrontar los gastos médicos y la estancia en Madrid.
Durante esos meses
Sira utiliza las tarjetas y cuentas bancarias de Daniel para sacar dinero y hacer compras. Paralelamente, mantiene varias identidades falsas en redes sociales y continúa relacionándose con otros hombres.
9 de mayo de 2016
Sira regresa a Canarias porque van a echarla del piso de Telde por impago. Necesita vaciar la vivienda y trasladar el bidón con el cuerpo.
Mayo de 2016
Contrata a un transportista para mover el bidón hasta la casa de su amiga Vicenta Sirvent. Vicenta asegura que Sira le dijo que dentro había un perro muerto.
Entre el 9 y el 12 de mayo de 2016
El bidón permanece varios días en terrazas y azoteas desprendiendo un olor insoportable. Sira y Vicenta llegan a echar amoníaco para soportar la peste.
12 de mayo de 2016
Sira y Vicenta arrastran el bidón por el paseo marítimo del Confital y finalmente Sira lo arroja al mar.
13 de mayo de 2016
Unos pescadores encuentran el cuerpo flotando en la Bahía del Confital. Los bomberos recuperan el cadáver y comienza la investigación.
17 de mayo de 2016
La familia recibe el último mensaje de WhatsApp, supuestamente enviado por Daniel, aunque llevaba muerto más de dos meses.
Mayo de 2016
La Guardia Civil difunde imágenes de los tatuajes del cadáver para identificarlo. Una familiar reconoce a Daniel Ceballos.
Semanas posteriores
La Guardia Civil interroga a Sira. Sus versiones son contradictorias y los investigadores descubren que nunca estuvo embarazada ni existieron los gemelos.
Verano de 2016
Los agentes rastrean movimientos bancarios y perfiles falsos en redes sociales. Descubren que Sira se encuentra en Asturias.
13 de septiembre de 2016
Sira María Quevedo es detenida en Corvera, Asturias, e ingresa en prisión provisional.
Julio de 2019
Comienza el juicio contra Sira y Vicenta Sirvent. Inicialmente, la Fiscalía acusa a Sira de homicidio, pero tras el informe forense cambia la acusación a asesinato.
2019
La Audiencia Provincial de Las Palmas condena a Sira María Quevedo a 28 años de prisión:
- 24 años por asesinato.
- 4 años por estafa.
Vicenta Sirvent es absuelta del delito de encubrimiento.
2020
El Tribunal Supremo confirma íntegramente la condena de 28 años de cárcel.
2044
Fecha aproximada en la que Sira podría salir de prisión.




























