Un juicio por una operación de cirugía plástica de pecho en Santander podría crear jurisprudencia. Resulta que después de una infidelidad cometida por ella, el marido, cargado de razones, decide reclamarle el divorcio con la mitad correspondiente de todos los bienes gananciales e incluyendo una situación curiosa. La reclamación de los gastos por una operación de cirugía plástica que la mujer se realizó después de haber perdido en gran medida la estética de su escote (según la abogada de ella) después de haber dado de mamar a sus hijos en común.
Una de las cuestiones más curiosas es que el hombre justificaba su reclamación en que ahora será otro señor el que de alguna manera va a disfrutar de esa operación que él ha pagado. Una historia patética donde las haya, sí, pero real como la vida misma. Pero creemos que no hace falta entrar más en detalle sobre este tema. Ahora bien: ¿está justificado a reclamar esto cuando en realidad los pechos tienen una utilidad en la procreación y han servido para amamantar a tus hijos en común con esta señora? Todo esto lo tendrá que decidir un juez, pero está claro que esta situación podría crear jurisprudencia, ya que no existen precedentes de algo parecido.
Pero vamos ahora con otra historia mucho más surrealista y absurda. ¿Estáis preparados?
Anormal se masturba delante del ventanal de la vecina y realiza una llamada falsa a las emergencias
Probablemente sea una de las personas más anormales de las que he tenido noticia en mi vida y tenemos el dudoso honor de que se encuentra en nuestra querida tierruca. En concreto, en la localidad de Liencres, donde este señor tuvo diversos problemas con la comunidad de vecinos al completo y en concreto con una vecina con la que parece ser que estaba obsesionado sexualmente.
El personaje en cuestión mantenía una extraña relación de amor odio con sus vecinos hasta el extremo de que llegó a realizar todas las estupideces anormales que vamos a contar aquí y que son realmente para encerrarlo en un psiquiátrico de por vida. ¿Será que se consigue ese objetivo?
La más fea y anormal de todas estas situaciones se dio cuando el cabestro en cuestión tuvo la ocurrencia de masturbarse delante del ventanal del bajo en el que vive su vecina. Curiosamente no se pudo demostrar esto en el juicio porque los arbustos tapaban su miembro y lo que estaba haciendo, aunque el movimiento rítmico de los árboles a su alrededor delataba la marranada que estaba llevando a cabo este sujeto.
Pero hay más fechorías que son tan increíbles como esto. Y es que resulta que además de semejante acto de marranería y locura también fue un buen día a la finca de sus vecinos, mientras éstos estaban realizando una barbacoa con otros vecinos amigos que vivían a su lado, y se subió a una banqueta para tapar la cámara de seguridad y, a continuación, realizar una llamada a las emergencias afirmando que había un incendio en esa vivienda.
El incendio era falso por supuesto y esto es un delito que se tramita penalmente cuando resulta en una movilización de fuerzas y cuerpos que no responde a ninguna necesidad. Sin embargo, en este caso tampoco se pudo demostrar esta situación porque no constaba la llamada a las emergencias en ninguna parte. Y esto es especialmente bochornoso por parte de las autoridades que tenemos. Porque todos hemos visto lo que sucedió con la pasarela accidentada en la que se mataron seis chicos hace pocos meses en Santander, y en la cual se produjo el triste protagonismo del servicio de emergencias local y de la Policía Local, que no fueron capaces de hacer nada cuando la situación era tan grave, con los resultados que todos sabemos.
¿Cómo puede ser posible que no les conste en las Emergencias una llamada urgente de una emergencia? Es que es impresionante. Y encima de todo se da la circunstancia de que este tarado estuvo llamando a todas las autoridades posibles y empezando por la Policía Local y la Guardia Civil y acabando por los bomberos.
El sol se pone sobre Liencres y el resto del Valle de Piélagos sin que el común de sus habitantes sepan que existe un verdadero chalado entre nosotros.

Se ponía un pasamontañas delante de la misma cámara y con la misma ropa

El abogado de la comunidad de vecinos en Liencres afirmaba que se había quedado con las ganas de que a este sujeto le procesaran por una llamada falsa a los servicios de emergencia. Un hecho grave y anormal que debería haber sido castigado por las consecuencias tan graves que puede tener el estar molestando a los servicios de emergencia para nada.
En la Audiencia Provincial me animaban a seguir con el procedimiento, pero en el juzgado me lo echaban para atrás todo el rato porque decían que no estaba demostrada al cien la autoría de esa llamada. Sin embargo, lo más chocante y ridículo del caso es que el elemento en cuestión se ponía un pasamontañas para hacer estas cosas delante de la misma cámara y con la misma ropa hacía luego las cosas, sacando además una banqueta para subirse a ella que venía directamente de su garaje. Un auténtico anormal. Además de todo, lo que no se oye en el vídeo eran las burradas que le decía este señor al vecino, hablando de su mujer y de sus hijas menores de edad, que no son ni para reproducirlas en ningún medio.
Este tipejo fue condenado por otro tipo de situaciones que incluían coacciones e intromisión a la intimidad y más cosas, pero no por algo tan grave como un acoso sexual de semejante calibre.
Por si fuera poco a todo lo que hemos contado, la comunidad de vecinos tenía que estarle reclamando cada dos por tres en el juzgado que no podía decorar su garaje de una forma tan surrealista que incomodaba a los demás (y conseguían obligarlo a quitar todo eso, aunque luego lo volvía a poner). Y, además de esto, miembros de esa familia se dedicaban a hacer rallies por las zonas comunes, montados en motos de juguete con las que se cargaban el césped y todo. ¡Para que luego te quejes de que tu vecino hace un poco de ruido por la noche en su casa! A lo mejor eres feliz y no lo sabes.





























